¿Cuanto pensamos pagar por una App?


Últimamente me estoy haciendo mucho esta pregunta, especialmente a raíz de la nueva moda de los programas gratuitos y los pagos mensuales que están cambiando de muy malas maneras el significado de “precio y gratis”.

Hasta ahora los programas tenían un precio, que uno estaba dispuesto a pagar o no.  Por supuesto, siempre ha existido la posibilidad de piratearlo, pero más o menos todos teníamos claro lo que íbamos a hacer.
Ahora, sin embargo, esto ya no está nada claro, en los programas para los ordenadores la cosa está más o menos clara, afortunadamente ha cambiado poco.  Lo que si ha cambiado es que los ordenadores se utilizan mucho menos y lo que realmente nos importa son las App que instalamos en el teléfono o incluso en la tableta.  Cuando salió el iPhone y abrió su App Store incitando a los precios bajos en las App fue una revolución, no por ser la primera tienda de App para teléfonos, sino por los precios tan bajos.  BlackBerry tenía desde hace años una tienda de App, pero pocas App bajaban de los 10 dólares, una barbaridad.
Con la llegada de la App Store los precios más habituales eran “gratis”, “0,89” y “1,50” por supuesto había App más caras, pero eran específicas y la gente que las compraba iba a por ellas directamente y sabían que costaban ese precio.
Eso ha cambiado a día de hoy porque descargamos una App que se supone que es “gratuita” y al poco tiempo descubres que es totalmente inútil, las funcionalidad tienes que comprarlas dentro de la propia App y si quieres comprar todas a lo mejor cuesta 4 ó 5 euros, un cambio sustancial ¿no creéis?  Hay otras opciones,  App que incluyen todas las funcionalidad pero tienen publicidad, puedes instalar la App y utilizarla sin trabas, si al cabo de un tiempo ves que te gusta y quieres ayudar al programador y quitarte la molesta publicidad pagas lo que te pida y arreglado.
El segundo caso que he mencionado lo veo lógico y un modelo plausible, por lo menos la gente utiliza tu App y puede saber exactamente lo que puede esperar de ella y recomendarla a otras personas. Sin embargo, el modelo de las compras dentro de la propia App no tengo nada claro cuanta gente estará dispuesta a ir pagando las funcionalidad dentro de la propia aplicación, en primer lugar porque sueles cabrearte bastante cuando ves que la App que esperabas te resolviese un problema es totalmente inútil si no empiezas a pagar desde el primer momento, en cuyo caso lo más normal es eliminarla y olvidarte de ella.
Yo personalmente siento más confianza hacia una App que me cuesta “1,90” céntimos que una que es gratuita, de esta forma ya estoy seguro de saber que como mínimo no voy a tener publicidad y que, seguramente, no habrá compras dentro de la propia App.
Un tema aparte es el tener que pagar por un servicio ya sea de sincronización, de almacenamiento, acceso a datos… Como puede ser pagar por el servicio premium de Evernote, una mayor capacidad en Dropbox o el servicio de LastPass o Remember The Milk.  En esos casos las App s huelen ser gratuitas y luego tienes que pagar una cantidad al mes.
Yo personalmente estoy cansado de las App gratuitas de engaño y no compro ninguna App que no sean completamente funcional con su precio inicial, luego es posible que haya algún tipo de compra dentro de la App, pero si la hay no tiene que limitar el funcionamiento de la App para que sea obligatorio comprarla.
El uso de esas “técnicas” para engañar a los usuarios me exaspera sobremanera y no estoy dispuesto a comprar ni una sola de esas App, no se si alguno de vosotros está a favor de ese tipo de técnicas de marketing, pero si es así os estaría muy agradecido que me explicaseis que ventaja le veis.