Teclado de Apple

No soporto el teclado de Apple


He estado utilizando muchos años el teclado de Apple, no recuerdo cuantos pero como mínimo han sido diez.

Lo curioso es que me encantaba, siempre lo defendí y decía que era muy bueno. No es que lo haya utilizado poco no os penséis. Escribí dos libros con él, infinidad de guiones para las clases que impartí en Etopía, artículos para el blog… No fue un teclado para navegar por internet y redes sociales, le di un uso intenso.

La cuestión es que buscaba algo más y comencé a mirar teclados mecánicos, ya os hablé del Logitech G413 que me trajeron los Reyes Magos las pasadas Navidades.

Llevo utilizándolo menos de un año pero ya me he acostumbrado a él; a la distancia entre teclas, el sentir cuando presiono la tecla, la respuesta, tacto, ergonomía… Y ahora cuando utilizo el teclado de Apple que utiliza mi hija me pongo malo, no lo soporto.

Logitech G413

Es demasiado fino, no notas la distancia entre teclas… no es que tenga poca ergonomía sino que no tiene ninguna ¿cómo es posible que lo haya utilizado tantos años y me pareciese tan bueno?

Supongo que los seres humanos tenemos una capacidad de adaptación muy alta y nos amoldamos a lo que tenemos a nuestra disposición.

Si utilicé tanto tiempo el teclado de Apple y estaba cómodo con él es porque no utilizaba ningún otro. Es ahora, al tener con que compararlo, cuando veo las carencias del otro.

El teclado Logitech es todo lo que podía pedir: ergonomía, resistencia, teclado completo, retroiluminado, teclas programables… Es normal que no me guste ahora el de Apple.

Por supuesto también tiene sus desventajas, que no son poca cosa: grande, pesado, con cable, requiere dos puertos USB para conectarlo…

Teclado de Apple

Pero como ya he comentado en otras entradas si queréis trabajar en serio con el ordenador uno de estos teclados es imprescindible.

Entiendo la decisión de Apple de hacer un teclado minimalista porque aporta muchas ventajas: ocupa un espacio mínimo, muy fino, elegante, sin cables, batería duradera, elegante…

Es un teclado ideal para una persona que utilice el ordenador para buscar información de vez en cuando y consuma contenidos.

En una oficina que se reciba a los clientes e incluso en una recepción es un teclado muy elegante que llama la atención de los clientes y da una nota «cool». Y como ya he dicho se puede utilizar para trabajar, yo lo hice muchos años.

El único motivo por el cual yo busqué un sustituto a ese teclado fue porque necesitaba dos características concretas: que fuese retroiluminado y que tuviese teclas programables.

Muchas personas no necesitarán ninguna de esa característica, así que no le déis muchas vueltas al asunto.

Tampoco voy a decir que me parezca un teclado caro, por supuesto que lo es pero acorde a su calidad de diseño y miniaturización del producto.

El sistema de mariposa utilizado en sus teclas si es motivo para atacar duramente a Apple, son muchos años recibiendo quejas y demostrando los fallos de diseño que tiene y seguían usándolo.

Para ser sincero también debo decir que en todos los años que lo he utilizado no he tenido ningún problema con él.

Seguramente los que tienen problemas son los acostumbrados a utilizar teclados mecánicos y en lugar de escribir lo que hacen es aporrear el teclado, hay que ser consciente de lo que se utiliza y la fuerza requerida para ello, no seamos animales también.

Si habéis llegado leyendo hasta aquí será porque os ha parecido interesante el artículo, ¿no? En caso de ser así os agradecería mucho que lo compartierais.

Logo de internet explorer

Tanto nativo digital y no distinguen entre navegador y buscador web


He sido uno de los afortunados aficionados a la tecnología que ha visto la expansión de la «era de la comunicación». De como muy poca gente tenía ordenador en casa (sin conexión a internet siquiera) a que todo el mundo lleve uno en el bolsillo conectado las veinticuatro horas del día a la mayor red de información que la humanidad haya podido soñar.

Sin embargo el conocimiento que tiene la gente es él mismo en aquella época que en esta, nulo.

Logotipo del navegador Internet Explorer

No voy a profundizar en temas técnicos, ni hablar sobre la diferencia de las personas mayores con la de los jóvenes no, para nada.

Con tanta tontería que siempre se ha dicho de: «a los niños de hoy no hay que enseñarles nada porque nacen sabiendo», se desmonta con una simple pregunta ¿qué navegador utilizas?

Una persona mayor te dirá Google y un chaval joven te dirá Google; en este punto se les podrá preguntar «¿te refieres a Chrome?» Y dirán no, no Google, entro en internet y en Google escribo lo que quiera.

Vamos a dejar de lado el tema técnico que tanto nos gusta a los frikis de conexión a internet y demás; que es irrelevante.

La cuestión es que si le dices a un chaval que se instale X navegador muchas veces no saben ni de qué les hablas. Son incapaces de diferenciar entre un navegador, un buscador, internet… Porque les da exactamente igual, lo único que les importa es que pulsan un icono y hacen cosas.

Si una web o servicio no les funciona y les dice: «prueba con este otro navegador», entran en cortocircuito ¿cómo van a utilizar internet sin utilizar internet? Si internet es ese botón de ahí ¿les hablaré de magia negra? ¿brujería?

Me lo tomo a broma porque no queda más remedio, pero realmente me parece muy triste, tantas posibilidades, tanta información… Y todo sigue igual que hace 25 ó 30 años, los amigos informáticos siguen siendo amigos informáticos; la gente no es que no sepa o no tenga acceso a la información es que le da exactamente igual, si pasa algo «llamaré a un amigo que sabe de esto».

Y esto es aplicable a todo, a las contraseñas que utilizan, no saben lo que es un respaldo en la nube, se estropea su teléfono y esperan que hagas un ritual para recuperar esos datos que tan importantes son pero nunca se preocuparon por guardar en otro sitio, sus fotos privadas a saber quien tiene acceso a ellas…

Es triste, no puedo utilizar otro adjetivo.

Si habéis llegado leyendo hasta aquí será porque os ha parecido interesante el artículo, ¿no? En caso de ser así os agradecería mucho que lo compartierais.

Carátula del juego Gears Pop!

Gears Pop! Otra juego-estafa ¿hasta cuándo se permitirá esto?


La semana pasada salió un nuevo juego para dispositivos móviles de la mano de Microsoft. Además acompañado de un icono como son los famosos muñecos de Funko: los Pop!

El juego en sí no tiene nada, es otro Clash Royale en el que se van desbloqueando personajes y deben derruirse las tres torres del enemigo. El único añadido es la «gracia» que te puedan hacer los muñecos con esa estética cabezona tan característica de los muñecos.

Imagen del juego Gears Pop!

Este artículo no lo escribo para hablar del juego, me lo instalé y lo he jugado un par de días para ver si realmente se podía jugar y «disfrutar» del juego o confirmaba mis temores de que no era más que una máquina tragaperras… Si no queréis seguir leyendo os lo resumo, es imposible disfrutar del juego.

Aclarado eso vayamos a mi pataleta personal. Cuando salió el iPhone y Apple decidió implementar la App Store viendo el éxito que tenía el Jalibreak vivimos una época dorada. Salían juegos entretenidos a precios muy reducidos; recordemos  por ejemplo el éxito de Angry Birds que tan solo costaba un euro.

Pagabas una cantidad mínima y disfrutabas de un juego magnífico ¿qué más se podía pedir? Sin embargo el mercado cambió enseguida.

La gente se pirateaba el Angry Birds porque no querían pagar un euro «me he gastado mucho en el teléfono, no pienso gastarme dinero en juegos o programas» y la industria escuchó a la gente.

Vamos a mencionar otro gran éxito que a día de hoy sigue reportando grandes beneficios: Candy Crush.

Un juego gratuito que podías jugar sin problemas, sin embargo si querías avanzar mas rápido tenías que hacer pequeños pagos… Pequeños pagos que eran más caros que el pago total de Angry Birds por cierto; pero como la gente ya estaba enganchada al juego pagar un par de euros dolía menos y bueno «solo son dos euros, solo es un euro cincuenta…» y al final, tras unas semanas o meses enganchados se daban cuenta que habían pagado veinte o treinta euros.

Las empresas vieron el filón de dar el juego gratuito y luego hacer pequeñas compras cuando la gente ya lo había probado y estaba enganchada; sin embargo parece que los usuarios no han aprendido la lección y siguen lanzándose de cabeza a éstos juegos.

La primera tarde que me instalé el juego estaba bien, avanzaba, evolucionaba tropas… Todo correcto. Sin embargo el segundo día ya era imposible jugar; si quería evolucionar varias tropas no tenía suficiente dinero del juego y si quería más dinero del juego debía comprarlo con dinero real. Me enfrentaba a jugadores que me sacaban dos o tres niveles en cada tropa lo cual dejaba claro que era gente que había pagado porque de forma gratuita era imposible llegar a ese nivel.

Tras dos días he tenido que desinstalar el juego, literalmente me lo instalé en cuanto estuvo disponible en el App Store, fui de las primeras personas en comenzar a jugar y tras cuarenta y ocho horas o meto dinero o el juego es un suplicio.

Esto es adicción, es ludopatía y debería ser tratado como tal. La Unión Europea ya está comenzando a hablar sobre estas compras dentro de las aplicaciones y se está diciendo lo que se genera que no es otra cosa que ludopatía.

Pero ludopatía en niños pequeños que son los que más juegan a estas cosas (también hay adultos como yo) pero principalmente son menores.

¿Por qué se consiente esto? ¿Por qué no se habla en los telediarios o principales medios? Las respuestas a esto son obvias, es una industria que mueve millones e intenta acallar las críticas todo lo que pueda. Además los «grandes medios de comunicación» malviven gracias a la publicidad y no van a morder la mano que les da de comer.

Sin embargo falta una pregunta, una que sí podemos responder nosotros y que tiene la solución, ¿por qué se sigue dando miles de millones a las compañías que utilizan estas técnicas tan rastreras? 

La industria cambió al dar buenos juegos por poco dinero con Angry Birds, luego cambió por el éxito de Candy Crush porque los usuarios cayeron en ese círculo vicioso de micropagos.

Solo va a cambiar si los usuarios le obligan ¿por qué no se aprende la lección y se les obliga a volver al anterior modelo.

No penséis que esto es solo así en el móvil, en los ordenadores ya llevan años con estas prácticas, ahí se llaman DLC y pagas por un juego incompleto y, si quieres completarlo, paga los parches que añaden contenido nuevo que en la mayor parte de las ocasiones es ridículo.

Una pena que a pesar de saber que se están riendo de nosotros les sigamos dando el dinero de forma tan alegre.

Logo de Google como IA

Hasta las narices de las supuestas Inteligencias Artificiales y los algoritmos esos


Vivimos rodeados de Inteligencias Artificiales, el dichoso Big Data, Machine Learning y un exceso de tontería.

Son palabras que quedan muy bonitas y desde luego a empresarios que se dedican a vender humo le irá perfecto, no lo dudo.

Imagen de una IA de Google

A altos niveles, como el ejército o empresas grandes que dispongan de unos equipos y software mucho más costoso y especializado no dudo que será una maravilla, pero en la parte que «nos toca» a nosotros como usuarios estoy hasta las narices.

Esto lo digo no por la situación actual, sino porque esto lleva años funcionando y no veo ninguna mejora ni avance en este sector. Voy a poneros unos ejemplos a ver si me comprendéis.

Posiblemente las compañías más famosas que pueda poner de ejemplo para personas «de a pie» sean Amazon y Google, bien ¿qué encontramos en este sector?

Yo estoy interesado en pongamos una cámara reflex, de video o lo que sea. Un dispositivo caro vamos, entro en Amazon y me lo compro, bien ¿qué me muestra Amazon como recomendaciones? Mas cámaras de otras compañías, modelos superiores, inferiores… Lo que sea, pero el mismo producto que me acabo de comprar.

Pero vamos a ver, si tan inteligente eres ¿no te das cuenta que si me he gastado 2,500 euros en una cámara no me voy a gastar otros tantos en otra? Si de verdad eres listo muéstrame tarjetas de memoria compatibles (porque no todas valen para todas las marcas) materias adicionales, soportes, objetivos, filtros… Cosas baratas que sean un buen complemento.

O si me compro un trípode para esa cámara, no para de enseñarme trípodes de otras marcas; pero a ver alma de cántaro, que ya me he comprado el dichoso trípode, déjame en paz.

O Google, que tanto nos espía y tanto sabe sobre nosotros y su publicidad es la mejor y bla bla bla.

Entro en Google, busco unas zapatillas deportivas, encuentro una tienda y me las compro ¿qué me aparecen en los anuncios? Exacto, tiendas que venden zapatillas similares a las que me acabo de comprar o esas mismas.

No me enseña calcetines, productos de limpieza para las zapatillas, cordones, gorras… No, me enseña las mismas zapatillas que me acabo de comprar.

En fin, podría seguir con otros ejemplos, como las recomendaciones musicales o los dichosos videos que te recomienda YouTube, que un día tu hija te coge el tablet con tu cuenta ve dos videos y te dan ganas de tirarte por la ventana cuando entras en tu cuenta y ves las recomendaciones.

Si esta es la Inteligencia Artificial que terminará creando a Skynet para que acabe con la humanidad podemos estar tranquilos… De momento.

Altavoz de Amazon Echo

Altavoz Amazon Echo, mucho mejor de lo que me esperaba


Quería coger un altavoz ¿conectado? ¿Inteligente? ¿Con un asistente virtual? Como narices queráis llamarlo, ya sabéis a lo que me refiero.

El problema es que lo quería para mi hija, así si quiere escuchar música puede pedírselo al altavoz y se le quita la excusa de pedir el teléfono, tablet u ordenador para poder escucharla.

Altavoz Amazon Echo

Teniendo esto en cuenta y que es para una niña de doce años comprar el Home Pod de Apple comprenderéis que era excesivo.

Por el uso de la privacidad y las continuas noticias que salen estos días quería que el asistente fuese Siri… pero no quería gastarme trescientos euros en un cacharro para una niña.

Por convicción y antipatía hacia la empresa y el uso que hace de los datos de sus usuarios tenía muy claro que los altavoces de Google quedaban descartados automáticamente por lo que solo me quedaba la opción de los Amazon Echo.

Tras pensarlo opté por el modelo mas básico, el hecho de añadir una pantalla a un dispositivo que ni tan siquiera tiene la App de YouTube y no se va a utilizar como monitor de bebés o para visualizar cámaras de seguridad me parece ridículo; sumado al hecho de que cogí uno restaurado de Amazon que lo dejaba en un precio más que razonable, así que fui a por él.

Justo cuando decidí comprarlo salieron las noticias de que Apple también registraba conversaciones de sus usuarios e inmediatamente cambió las normas para que se pudiese bloquear ese acceso y borrar las conversaciones.  Y a los pocos días Amazon también lo incluyó así que perfecto.

Ahora ya tengo el Amazon Echo de mi hija sin permiso para que humanos puedan acceder a las conversaciones y cada pocos días entro y borro lo que se haya podido grabar. Además algo que honra a Amazon es que todos sus dispositivos tienen un botón físico para que se anule el asistente y no registre nada. Además cuando se activa se poner de color rojo y es muy sencillo saber a simple vista si está activado o no.

Pero vayamos al dispositivo en sí, que es lo que os importa. El tamaño es muy pequeño, pero cuando lo coges sorprende lo que pesa, eso indica que los altavoces por lo menos son buenos, se escucha nítido a bastante distancia y el micrófono para que te detecte Alexa también funciona muy bien, estando en otra habitación elevando un poco la voz te capta enseguida.

Para reproducir música cumple, es compatible con Spotify, Tidal y con Apple Music… en Estados Unidos, espero que pronto llegue a España porque es el servicio que utilizamos y no me da la gana cambiarme a Spotify o Amazon.

Afortunadamente si tienes uno de estos altavoces tienes acceso a Amazon Unlimited durante un periodo gratuito y luego a un precio muy reducido. Una opción muy interesante y que se agradece.

En cuanto al dispositivo como asistente está muy bien; tiene diferentes skills que le llaman ellos para que cuente chistes, reproduzca sonidos, te diga las noticias, repasar historia u otras asignaturas…

Y una función que no tenía ni idea de que existía, si has comprado libros para tu Kindle puedes pedirle que te los lea, y la voz que tiene es bastante agradable. Muy similar a las gratuitas que tiene la gran App Voice Dream y que yo utilizo constantemente para escuchar libros en el trabajo.

En resumen, con las nuevas funciones de privacidad, el reducido precio del dispositivo, la calidad de sonido y las funciones que tiene mi hija se puede pegar horas hablando con el cacharro… Y yo después puedo borrar todas esas conversaciones, así que por mi parte no hay problema.

Mi hija se entretiene y escucha música o puede incluso preguntar cosas para hacer los deberes, mi mujer puede escuchar música o pedir que le lean un libro y el precio es irrisorio ¿qué más podemos pedir? Siendo sinceros, nada.

Y olé por Amazon, cuando alguien hace algo bien hay que reconocérselo. Seguramente los de Google también estarán muy bien, pero como me cae muy mal la empresa a ellos no se lo reconozco, hala.

Smartphone mostrando una App

Desarrolladores, App que no lo son y el maltrato al cliente


Entiendo que el fin de una empresa es ganar el máximo dinero posible gastando lo mínimo necesario, nosotros queremos lo mismo así que no seamos hipócritas.

La cuestión es ¿cuánto es ese mínimo imprescindible? Porque también debemos tener en cuenta la imagen de la empresa y que si ese mínimo es muy bajo para lo grande que es la empresa eso ya no es aceptable y genera una mala publicidad innecesaria.

Smartphone mostrando una App

Esto salta a la vista en la época actual gracias a las App de grandes compañías como pueden ser bancos, empresas eléctricas… El cliente puede conectarse a su cuenta a través de una página web desde el ordenador, tablet o smartphone.

La solución es muy sencilla; crean un portal web que sea compatible con los navegadores móviles y solucionado ¿por qué? Pues porque pueden acceder desde el ordenador y desde cualquier dispositivo a través del propio navegador.

Y ya que tenemos eso creado lo más barato es encapsularlo en una App que lo único que haga sea abrir una página web y a correr. Mira que listos somos.

Sin embargo la utilización de esas mal llamadas App es insufrible, es que no merece la pena ni instalarlas porque puedes acceder a la web y creas un icono en la pantalla de tu teléfono que al pulsarlo te abra esa web, es el mismo resultado. De hecho eso es lo que hago yo con Twitter, Facebook o el DRAE, no tengo sus App en el teléfono, utilizo el propio navegador.

Tanto Apple como Google intentan acabar con este mal hábito creado y cada vez ponen más restricciones a este tipo de malas prácticas.

En una pequeña empresa se podría incluso comprender, pero cuando hablamos de bancos… ¿tanto les cuesta pagar a un equipo de desarrolladores para que les hagan una App Nativa para iOS y otra para Android? Los usuarios lo agradecerían enormemente porque cada vez es más habitual utilizar la banca online.

Pero ¿sabéis qué es realmente lo peor? Que no conozco ningún banco que haga esto, al comenzar ING si lo hacía, tenía una App nativa para iOS, pero misteriosamente en lugar de mantenerla y seguir actualizándola la eliminó y metió esas dichosas App que son una página web y a correr.

Y no solo de bancos o redes sociales hablamos; mención especial merece la infumable App de HBO para el AppleTV o SmartTV… Es una vergüenza que una empresa que su único fin es que la gente pague una suscripción para ver su contenido tenga una plataforma para hacerlo tan mala.

Equipo Shoulder Pod

Mi equipo básico para grabar las entrevistas


Al comenzar este proyecto tenía claras dos cosas: el equipo debía ser el mínimo imprescindible para poder ser montado y desmontado de forma rápida y que debía dar pese a ello una impresión de «profesionalidad».

No tenía ninguna intención de gastarme dinero en una cámara de video profesional, sobre todo teniendo en cuenta que desconozco el uso que le voy a dar.  Ahora estoy muy emocionado y parece que la gente colabora; por lo tanto sería fácil dejarse llevar por la euforia inicial y comprarme alguna cámara pero ¿y si dentro de seis meses me entra una depresión porque no le gusta a nadie lo que hago? O vuelvo a encontrarme mal como cuando comencé con la medicación para el Tiroides… Pueden pasar muchas cosas así que debía apañarme con lo que tenía.

Afortunadamente como buen friki que soy tenemos una tendencia de ir dándonos «caprichos veniales» de vez en cuando y encima soy maquero con las implicaciones que esto conlleva.

Tengo un iPhone que tiene muy buena cámara, además hay App de grabación con unos controles totalmente profesionales, como es FILMIC Pro, y empresas que fabrican lentes de muy buena calidad para acoplarlas a los teléfonos, entre ellos los iPhone como es Moment.

Logotipo de la App FilmicPro

Con el espíritu cacharrero que uno tiene hace dos años me compré una de estas lentes, la angular y el año pasado compré el teleobjetivo cuando lo lanzaron nuevo. De esta forma tenía la cámara de video (un iPhone) y dos lentes una angular y una tele, problema resuelto.

iPhone con lente Moment

Hace años además compré una Nikon D7000 por lo que oye, ya tengo una segunda cámara para poder grabar desde dos ángulos distintos.

Para el sonido tengo una grabadora Zoom H6 que en los buenos años del blog conseguí (tras ser muy pesado mucho tiempo) que una tienda online me la regalara y en el BlackFriday del año pasado compré el micrófono de cañón.

Grabadora Zoom H6

Los auriculares igualmente, tengo unos Audio Technica de monitorización que hará unos cuatro años me dieron por el blog.

Oye, video y audio apañado, además es la parte mas cara, genial ¿no?

Como trípode tenía un Manfrotto ligero de fotografía, pero para video hay trípodes especiales con una rótula fluida que permite hacer esos desplazamientos tan suaves que quedan tan cinematográficos. El problema es que uno, aunque sea barato, cuesta una pasta y afortunadamente uno tiene amigos igual o más frikis que también tienen esa sana costumbre de darse «pecados veniales» y uno de ellos tiene uno que no utiliza y me lo ha dejado. No me voy a quejar.

Para acoplar todo estoy utilizando accesorios de ShoulderPod, una empresa española que fabrica accesorios para grabar con teléfonos móviles. Igualmente hace un par de años hablé con un amigo y compramos una promoción en la que si comprabas dos juegos hacían un descuento bastante grande.

Shoulder Pod

De esta forma en un trípode puedo conectar el teléfono, la grabadora y un foco… Y podéis creerme si os digo que el resultado queda «impresionante y profesional».  De hecho cuando pueda grabaré un video montando todo el equipo para que sepáis lo que es cada parte y os hagáis una idea.

Como podéis ver todo el equipo, salvo un trípode y un Gimball que me prestan lo tenía todo ya en casa,  además un equipo muy bueno, profesional se podría llegar a decir. Tan solo necesitaba la inspiración y las ganas para comenzar.

El equipo lo tengo montado en unos diez minutos y desmontado igualmente en unos diez minutos.  Puedo transportarlo por la ciudad de una forma más o menos cómoda… Eso sí, parezco un mochilero y el equipo por muy portátil que sea tranquilamente pesará unos 15 o incluso 20 Kg… Un día ya pesaré todo y haré un artículo poniendo cada objeto y su peso.

Cuando llego cargado de bolsas y mochilas tengo unas pintas que mejor no saber lo que piensan de mí. Pero según voy abriendo las bolsas y montando el equipo se nota que es un equipo bueno, profesional y la gente ya te mira de otra forma, saben que vas en serio y la actitud cambia.

Como ya os conté en la entrada sobre la primera entrevista la gente del local pensaba que trabajaba en alguna televisión.

Podemos hacer las cosas por afición, pero necesitamos que nos tomen en serio y aparentar un mínimo de profesionalidad.

Imaginaos que pido una entrevista y voy con el teléfono y un palo de selfie para grabar ¿creéis qué me tomarían en serio?