Servicios de pago


En internet hay, fundamentalmente, dos modelos de negocio: un servicio gratuito en el que la empresa suele ganar dinero a través de tus datos, y el modelo tradicional de vender ese servicio. Desde que tengo la oportunidad he decidido pagar por algunos servicios puntuales de los segundos para evitar que mis datos se muevan de aquí para allá más de la cuenta. Estos servicios por los que pago son los siguientes:

Fastmail

El email es una cosa muy delicada para confiársela a cualquiera. Junto con la mensajería instantánea, es donde transcurre lo más importante de nuestra vida digital, porque es lo que está más en contacto con el MundoReal©.

Yo he pasado por varios servicios, todos gratuitos. El primero y de cajón: Gmail. Mucha capacidad (cuánto agradecí los 10MB de archivos adjuntos allá por 2006, cuando no había servicios de sincronización de archivos). Luego Google empezó con su megalomanía y cada vez me sentía menos cómodo. También pasé por GMX (me cerraron la cuenta sin venir a qué y muchos mensajes eran marcados como SPAM), y por último, por Autistici (un grupo de activistas italianos).

Por eso decidí emplear un servicio de pago dedicado exclusivamente al email. Así tendría la tranquilidad de que nadie metería la nariz (en un servicio de pago, al menos, puedo amenazar con dejar de pagar), por lo que sería un cliente y no el producto. Por recomendaciones me decidí por FastMail.

Es un servicio con una larga trayectoria, estable y fiable, con un webmail bastante sencillo y que permite sincronización con IMAP (fundamental). Tengo contratados 15GB, más que suficientes, y ofrece herramientas de importación de los otros servicios. No ofrece etiquetas como Gmail, pero yo me apaño con las tradicionales carpetas.

OwnDrive

Es una instalación de OwnCloud, un software que se puede instalar en cualquier servidor y que permite diferentes funciones. La básica y fundamental es la sincronización de archivos al estilo Dropbox, pero también ofrece sincronización de contactos, calendarios y tareas (las que más uso), edición de documentos (adiós Drive si no es colaborativo), visualización de imágenes y PDFs, reproducción de música mediante Ampache, lector RSS, notas, acceso a la carpeta de otros servicios y un largo etcétera.

Ciertamente no es tan barato como las opciones centralizadas como Dropbox (tienen precios difícilmente superables), pero dado que no ofrecen únicamente la sincronización de archivos, yo lo pago la mar de a gusto. Antes estuve en una opción más barata pero carecía de opciones fundamentales por la que volví a este, que estuve usando durante mucho tiempo en su versión gratuita con 1GB de capacidad. Es una tranquilidad saber que en cualquier momento puedo coger mis datos e instalarlo en un servidor de mi elección o en un aparato en casa.

InoReader

El lector RSS del cual ya os hablé largo y tendido hace un tiempo, el cual ha empezado a usar incluso Daniel hace bien poco. Las funciones sociales y sus muchísimas características hacen que merezca la pena (y mucho) el precio que cuesta una cuenta Profesional.

Pinboard

Lo reconozco: tengo síndrome de Diógenes digital. Me encuentro mil enlaces por internet que me gustan, y de esos mil guardo quinientos “por si acaso”. La cuestión es que esos enlaces “por si acaso” al final (aunque sea después de años) me sirven de una u otra forma (por ser útiles o por pura nostalgia).

En su momento usé Delicious, pero sus constantes cambios de dueño y de interfaz (cada vez menos usable), sumado a una buena cantidad de comentarios positivas de este servicio, me hicieron decantarme por el espartano Pinboard. Nada de diseños dospuntocero maravillosos: enlaces, etiquetas y una caja de búsqueda, más que suficiente.

Como otros servicios similares permite ver enlaces de otros usuarios, suscribirse a ellos y demás, pero la única utilidad que yo le doy es la de baúl de enlaces. Aquí acaban los enlaces que no leí tras marcarlos como favoritos en InoReader. Vale $11 al año (hasta hace poco era un pago único, pero llegué tarde).

¿Evernote?

Convencido por Daniel he empezado a usar Evernote y lo cierto es que me resulta bastante útil. Además, no he visto nunca que tenga problemas de privacidad: su única pega es no ser libre. De momento estoy con la cuenta gratuita, pero si en algún momento me quedo sin espacio o echo de menos las opciones que ofrece una cuenta premium, es un servicio que me plantearía muy seriamente pagar.

¿Cuáles pagas tú?

Es un truco muy viejo y burdo para empezar un debate en los comentarios, pero oye, si cuela… deja en los comentarios qué servicios consideras que merecen tanto la pena como para rascarse el bolsillo por ellos.

Mi método de organización con software libre


Escribo una vez más en El telar del Geek para hablaros sobre cómo mejorar nuestro día a día con software libre, tanto en el móvil como en el ordenador. Llevo como un año probando diferentes modos y aplicaciones, y creo que he llegado a un modo de organización que satisface todas mis necesidades cotidianas.

Principios

Cuando empecé esta locurilla de buscar mi método de organización perfecto tenía claros una serie de puntos que debían cumplirse sí o sí en la medida de lo posible:

  • Sincronización. Tengo sobremesa, netbook, un móvil y una tablet, y quiero tener todos los datos accesibles esté en el dispositivo que esté.
  • Copia local. Unido a lo anterior, aunque haya un servidor que se encargue de mantener los datos actualizados, quiero tener mi copia local. Si me quedo sin internet o si el servidor cae, quiero que sigan conmigo.
  • Estándares abiertos. Dado que los datos también están conmigo, si se sincronizan usando estándares abiertos podré sacar los datos y cambiar de proveedor en cualquier momento. Nada de una forma de trabajar que solo comprenda el servicio de turno.
  • Multiplataforma. Unido a lo anterior, y aunque a mí las que me interesan son dos (GNU/Linux y Android), quiero que mis datos estén en un formato que se pueda leer en cualquier aparato, que no tenga que depender de una aplicación nativa que sólo esté para ciertos sistemas.

La piedra angular: OwnCloud

OwnCloud es un maravilloso servicio web que se puede instalar en nuestro propio servidor, pero para aquellos que no tenemos el aparato adecuado o los conocimientos necesarios, hay algunos proveedores que ofrecen espacio gratuito. El que yo uso es OwnDrive, con 1GB, que para mí es más que suficiente (ahora mismo tengo nueve meses de trabajo en documentos de todo tipo y solo tengo ocupados un 25,2%).

Pero la sincronización de archivos no es lo único que ofrece OwnCloud: también permite sincronizar calendarios, contactos y tareas, e incluso tener un lector RSS y más opciones si tenéis el control sobre la instalación. Yo el lector RSS no lo uso, aunque OwnDrive lo ofrece, porque ya me parece un poco abusón por mi parte. Pero sí la sincronización de contactos, calendarios y tareas.

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Sincronización de archivos

Hay clientes oficiales de OwnCloud tanto para el ordenador como para el móvil, preparadas para las diferentes plataformas y sistemas operativos. En el caso de Android el cliente oficial cuesta un dinero que, supongo, se destinará al apoyo del desarrollo, pero en F-droid tenemos una compilación gratuita si queréis probarla antes de comprar.

El cliente de escritorio ofrece lo mismo que otras opciones de este estilo: seleccionar la carpeta remota que queremos sincronizar y en qué carpeta local (no tiene por qué ser en una llamada OwnCloud si no queremos), y cada cambio que hagamos dentro de ella se subirá a la web automáticamente.

Pero el cliente móvil ofrece una característica que a mí me parece fantástica: podemos descargar archivos y seleccionar que se mantengan sincronizados, es decir, que si descargo un archivo de texto y lo modifico en el móvil, se subirá automáticamente al servidor. Esto sumado a la típica opción de subir fotos automáticamente cuando nos conectemos al Wifi.

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Sincronización de calendarios y contactos

OwnCloud utiliza estándares abiertos para la sincronización de estos elementos: CalDAV para calendarios y tareas (que no son más que otro calendario) y CardDAV. Buscando por sus nombres seguro que encontráis aplicaciones para vuestra plataforma, yo os voy a contar mi experiencia con las mías.

Con respecto al ordenador, yo uso una distribución GNU/Linux con escritorio KDE, y en Preferencias del sistema, Información personal tengo una opción para añadir directamente un Grupo de trabajo DAV que incluye OwnCloud. Tan solo tengo que poner mi usuario, contraseña, la dirección de mi proveedor y automáticamente detecta contactos y calendarios.

Otro software libre conocido para gestionar estos elementos, en este caso multiplataforma, es Thunderbird. Para el calendario podemos hacer uso de la extensión Lightning y de otra llamada SOGo connector que permitirá sincronizar los contactos desde DAV, de tal modo que Thunderbird puede ser lo único que necesitemos para nuestro día a día, ya que soporta también tareas.

En el caso del móvil, Android tan solo permite configurar de manera fácil una cuenta de Google, por lo que necesitaremos una aplicación externa. En F-droid tenemos disponible DAVDroid, pero para sincronizar tareas, por el momento, tenemos que hacer uso de una versión modificada por Mirakel, la aplicación de tareas que os presentaré después.

Una vez instalada, en DAVDroid creamos dos cuentas del sistema, una para los calendarios y otra para los contactos, y automáticamente se sincronizará todo sin mayores problemas. Para lograrlo tenemos que introducir direcciones del tipo: my.owndrive.com/remote.php/caldav/

Una vez configurado todo no hay mucho misterio: utilizo Korganizer y Kaddressbook, parte de la suite Kontact de KDE, o Thunderbird. Para el móvil utilizo el calendario y la aplicación de contactos por defecto de Android, que al tener la cuenta de DAVDroid detecta sin problemas los eventos y contactos que haya añadido desde otro equipo o la web, y también puedo crearlos y eliminarlos.

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Tareas

Este punto es uno de los que más me ha costado. Durante un tiempo estuve usando Todo.txt, del cual ya os hablé, pero tenía un problema importante: los recordatorios era necesario configurarlos a través del calendario, y no me gusta mezclar eventos con tareas, prefiero que cada cosa tenga su lugar. Con Todo.txt me veía obligado a abrir la aplicación para recordarme qué hacer, mientras que con el sistema que os presento hoy puedo configurar un recordatorio que me aparecerá en todos los dispositivos y que me recordará lo más importante.

Para el ordenador no hay más que decir: tanto Thunderbird como Korganizer tienen soporte para tareas a través de CalDAV, pero en el móvil no había encontrado nada. Hasta que di con Mirakel, la aplicación que ofrece la versión modificada de DAVdroid que os recomendé instalar.

Mirakel combina la potencia de las tareas de CalDAV con la facilidad de uso de otras aplicaciones. Para añadir una tarea no tenemos más que escribir su nombre, y una vez añadida podemos configurar la fecha de vencimiento y recordatorios, la prioridad, y una nota de texto. También podemos adjuntar una foto o una nota de audio, que no se sincronizará entre dispositivos pero nos puede venir muy bien. También permite organizar las tareas por categorías y etiquetas.

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Notas

Es el punto más débil. He buscado y rebuscado formas de sincronizar notas de un modo sencillo pero a la vez potente, basado a ser posible en texto plano con algún sistema de marcado tipo Markdown, y no he encontrado una solución realmente multiplataforma. Antes de pasar a ver el método que estoy usando ahora mismo, que no es ni mucho menos perfecto, os voy a hablar de otras opciones.

  • La opción que roza la perfección es una aplicación de la que Daniel ha hablado varias veces en este espacio, Evernote, de sobras conocida por muchos. Pero para mí tiene un problema grande: no dispone de aplicación para GNU/Linux. Hay una aplicación de escritorio no oficial, NixNote, pero la siguiente versión aún es beta y no parece funcionar muy bien, y la anterior usa Java, por lo que resulta pesada y tiene una integración nula.
  • Otra opción, también basada en un servicio externo, es Simplenote, Hay un programa para GNU/Linux llamado nvPY y tiene aplicaciones para el móvil, pero su nombre no viene por nada: las notas no ofrecen ningún tipo de formato, y personalmente me gusta contar con algunas opciones aunque sean básicas.
  • OwnCloud, por su parte, tiene una aplicación de Notas, que recientemente ha añadido soporte para Markdown (del que también os he hablado ya), y han lanzado una aplicación dedicada para Android. Pero ninguna de las dos permite adjuntar archivos, capturar fragmentos de la web, enviar enlaces (prefiero tener mi lista de enlaces en una nota antes que en servicios dedicados) o categorizar de algún modo las notas. He visto en su GitHub que están buscando soluciones para algunos de estos puntos, por lo que es una opción muy a tener en cuenta para el futuro.

Así que, hasta que NixNote2 llegue a su versión final y pueda probarla en serio, o hasta que las notas de OwnCloud satisfagan mejor mis necesidades, he optado por una opción algo peculiar basada en un software llamado Zim, disponible para GNU/Linux y Windows.

Zim es un wiki de escritorio, se pueden establecer vínculos entre notas, y dentro de las mismas se puede añadir formato al texto, adjuntar archivos, incrustar imágenes y muchas opciones más (hay un plugin que permite incluso notación musical). Con una extensión de Firefox puedo enviar fragmentos de la web o enlaces a cualquier nota sin mayor esfuerzo.

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Pero no hay versión de Zim para dispositivos móviles, y ese es el gran problema. Zim guarda las notas con una sintaxis de tipo wiki (creo que tiene algunas modificaciones propias para adaptarla al programa), pero no he encontrado ni una aplicación para Android capaz de leer un archivo con sintaxis wiki, y menos aún algo que reconozca el sistema de organización de notas de Zim, simple pero efectivo. Cuando creas una nota, esta se guardan en texto plano (¿qué hay más estándar que un archivo TXT?), y al añaduir una “subnota”, esta se guarda en una carpeta con ol nombre de la nota madre.

Para poder hacer algo con las notas en el móvil es crucial la opción de OwnCloud de mantener un archivo actualizado, y la razón por la que me sirve por el momento: si quiero editar una nota existente, basta con ir a la carpeta correspondiente, descargarla, decir que se mantenga actualizada y editarla con los nuevos datos. Esto me permite tener las notas guardadas en mi equipo y sincronizadas, puedo acceder a ellas desde el móvil y editarlas, pero no dispongo de la facilidad de una aplicación que permita adjuntar fotos o enviar cualquier web o archivo desde otras aplicaciones. Dado que mi equipo de trabajo principal es el ordenador y allí sí cuenta con Zim completo, de momento me sirve, pero no es una opción óptima ni muchísimo memos.

Conclusión

Dar con todo esto lleva su tiempo, y así escrito parece una tarea enorme pero, como todo, una vez se conocen los métodos, configurar todo esto y usarlo en el día a día no lleva más esfuerzo que usar los contactos o el calendario de Google o Dropbox (vale, sí, el tema de las notas está en beta, pero ya llegará OwnCloud Notes) Software libre, estándares abiertos y comodidad al servicio del usuario sin tener que sacrificar en privacidad ya que, si yo quisiera, podría montar un OwnCloud en un equipo de casa, como una Raspeberry Pi, y ni siquiera tendría que confiar en una empresa externa.

Espero que esta entrada os haya sido de utilidad, y si no, pues ya conocéis otro método de organización, que nunca está de más. O al menos que hayáis sonreído con las dos últimas capturas de pantalla.