Ejemplo de un guión

Comenzando a escribir guiones, un reto interesante que enseña más de lo que me esperaba


He comenzado a escribir guiones, pero guiones de verdad no eso que los podcaster o youtubers pensamos que es un guion en el que escribimos un texto para leerlo nosotros mismos.

Me refiero a un guion indicando sonidos, distintos actores, cuando se interrumpe a uno, inicio y fin de escena… Vamos, lo que viene siendo un guion pero que con las nuevas formas de generar contenido se ha «corrompido».

Tipo de guión cinematográfico

Cómo llegué a esto es una historia que quizá os cuente otro día… o no, ya veré, tampoco es muy relevante.

Lo que os quiero contar es que gracias a esto he aprendido mucho sobre cómo escribir independientemente del medio para el que sea.

Al hacer esto te das cuenta del ritmo de la narración, de lo complicado que es mostrar (por ejemplo) el paso del tiempo. Cómo debe interactuar un personaje con otro y cómo se llega a esa situación.

Es muy habitual estar escribiendo algo (pongamos un relato) y tú quieres que pase algo. Al final se inventa cualquier chorrada que tan solo ocupa una línea o dos y por arte de magia has llegado al punto que tú querías.

Sin embargo, si eso lo transcribes a un guion técnico te das cuenta que no fluye, que hay algo ahí en medio que queda mal y debes añadir, quitar o cambiar algo para que la historia fluya de manera natural en esa dirección.

Esto sucede porque debemos quitar el narrador, ese ser omnipotente y omnipresente que tanto salva a los escritores mediocres.

¿Qué no sabes cómo «mostrar» un sentimiento? No hay problema, el narrador dice que Paquita está muy triste, ¿no sabes cómo mostrar qué tal está rabioso por dentro? Marchando una parrafada del narrador en la que explica que Manolo está muy dolido por la traición cometida por Anacleto y arde en deseos de matarlo a él y a toda su descendencia.

Este descubrimiento me ha venido genial, considero que he mejorado mucho a la hora de escribir y espero que se note en las novelas y cuentos que quiero publicar.

No puedo más que recomendar este sano ejercicio a cualquier persona que quiera escribir; da igual que solo vaya a escribir novelas, cuando estés bloqueado o no sepas que escribir coge un capítulo de algo que ya tengas escrito e intenta convertirlo a un guión.

Verás cómo cambia la historia si toda la acción debe mostrarse solo mediante diálogos y sonidos.