121 Software libre de @Aperalesf con @Yoyo308


Comenzamos una nueva sección en El telar del geek, una sección que consistirá en una serie de entrevistas sobre temas afines al software libre: distribuciones, proyectos, experiencias, etc.

Para dar el pistoletazo de salida entrevistamos a Yoyo (@yoyo308), un conocido blogger linuxero en el mundillo linuxero hispanohablante, que nos habla sobre su labor de difusión del software libre, y sobre colaboraciones más directas en el desarrollo de distribuciones. Para acabar, y dado el espíritu distrohopper de Yoyo (prueba toda distribución que se le pone por delante), recomendamos algunas distribuciones.

Aparte de las miles de redes sociales donde le podéis encontrar como yoyo308, podéis leerlo en su blog DebLinux y su radio online con podcasts, KillAll Radio. Esta entrevista se emitió en directo desde allí en el momento de su grabación.

Desde que se grabó éste episodio Yoyo ha sacado un nuevo blog que podéis encontrar aquí, Salmorejo Geek

Aquí tenéis el audio para poder escucharlo.

como algunos tienen problema para descargarlo, aquí os pongo un enlace directo al audio

Mi método de organización con software libre


Escribo una vez más en El telar del Geek para hablaros sobre cómo mejorar nuestro día a día con software libre, tanto en el móvil como en el ordenador. Llevo como un año probando diferentes modos y aplicaciones, y creo que he llegado a un modo de organización que satisface todas mis necesidades cotidianas.

Principios

Cuando empecé esta locurilla de buscar mi método de organización perfecto tenía claros una serie de puntos que debían cumplirse sí o sí en la medida de lo posible:

  • Sincronización. Tengo sobremesa, netbook, un móvil y una tablet, y quiero tener todos los datos accesibles esté en el dispositivo que esté.
  • Copia local. Unido a lo anterior, aunque haya un servidor que se encargue de mantener los datos actualizados, quiero tener mi copia local. Si me quedo sin internet o si el servidor cae, quiero que sigan conmigo.
  • Estándares abiertos. Dado que los datos también están conmigo, si se sincronizan usando estándares abiertos podré sacar los datos y cambiar de proveedor en cualquier momento. Nada de una forma de trabajar que solo comprenda el servicio de turno.
  • Multiplataforma. Unido a lo anterior, y aunque a mí las que me interesan son dos (GNU/Linux y Android), quiero que mis datos estén en un formato que se pueda leer en cualquier aparato, que no tenga que depender de una aplicación nativa que sólo esté para ciertos sistemas.

La piedra angular: OwnCloud

OwnCloud es un maravilloso servicio web que se puede instalar en nuestro propio servidor, pero para aquellos que no tenemos el aparato adecuado o los conocimientos necesarios, hay algunos proveedores que ofrecen espacio gratuito. El que yo uso es OwnDrive, con 1GB, que para mí es más que suficiente (ahora mismo tengo nueve meses de trabajo en documentos de todo tipo y solo tengo ocupados un 25,2%).

Pero la sincronización de archivos no es lo único que ofrece OwnCloud: también permite sincronizar calendarios, contactos y tareas, e incluso tener un lector RSS y más opciones si tenéis el control sobre la instalación. Yo el lector RSS no lo uso, aunque OwnDrive lo ofrece, porque ya me parece un poco abusón por mi parte. Pero sí la sincronización de contactos, calendarios y tareas.

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Sincronización de archivos

Hay clientes oficiales de OwnCloud tanto para el ordenador como para el móvil, preparadas para las diferentes plataformas y sistemas operativos. En el caso de Android el cliente oficial cuesta un dinero que, supongo, se destinará al apoyo del desarrollo, pero en F-droid tenemos una compilación gratuita si queréis probarla antes de comprar.

El cliente de escritorio ofrece lo mismo que otras opciones de este estilo: seleccionar la carpeta remota que queremos sincronizar y en qué carpeta local (no tiene por qué ser en una llamada OwnCloud si no queremos), y cada cambio que hagamos dentro de ella se subirá a la web automáticamente.

Pero el cliente móvil ofrece una característica que a mí me parece fantástica: podemos descargar archivos y seleccionar que se mantengan sincronizados, es decir, que si descargo un archivo de texto y lo modifico en el móvil, se subirá automáticamente al servidor. Esto sumado a la típica opción de subir fotos automáticamente cuando nos conectemos al Wifi.

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Sincronización de calendarios y contactos

OwnCloud utiliza estándares abiertos para la sincronización de estos elementos: CalDAV para calendarios y tareas (que no son más que otro calendario) y CardDAV. Buscando por sus nombres seguro que encontráis aplicaciones para vuestra plataforma, yo os voy a contar mi experiencia con las mías.

Con respecto al ordenador, yo uso una distribución GNU/Linux con escritorio KDE, y en Preferencias del sistema, Información personal tengo una opción para añadir directamente un Grupo de trabajo DAV que incluye OwnCloud. Tan solo tengo que poner mi usuario, contraseña, la dirección de mi proveedor y automáticamente detecta contactos y calendarios.

Otro software libre conocido para gestionar estos elementos, en este caso multiplataforma, es Thunderbird. Para el calendario podemos hacer uso de la extensión Lightning y de otra llamada SOGo connector que permitirá sincronizar los contactos desde DAV, de tal modo que Thunderbird puede ser lo único que necesitemos para nuestro día a día, ya que soporta también tareas.

En el caso del móvil, Android tan solo permite configurar de manera fácil una cuenta de Google, por lo que necesitaremos una aplicación externa. En F-droid tenemos disponible DAVDroid, pero para sincronizar tareas, por el momento, tenemos que hacer uso de una versión modificada por Mirakel, la aplicación de tareas que os presentaré después.

Una vez instalada, en DAVDroid creamos dos cuentas del sistema, una para los calendarios y otra para los contactos, y automáticamente se sincronizará todo sin mayores problemas. Para lograrlo tenemos que introducir direcciones del tipo: my.owndrive.com/remote.php/caldav/

Una vez configurado todo no hay mucho misterio: utilizo Korganizer y Kaddressbook, parte de la suite Kontact de KDE, o Thunderbird. Para el móvil utilizo el calendario y la aplicación de contactos por defecto de Android, que al tener la cuenta de DAVDroid detecta sin problemas los eventos y contactos que haya añadido desde otro equipo o la web, y también puedo crearlos y eliminarlos.

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Tareas

Este punto es uno de los que más me ha costado. Durante un tiempo estuve usando Todo.txt, del cual ya os hablé, pero tenía un problema importante: los recordatorios era necesario configurarlos a través del calendario, y no me gusta mezclar eventos con tareas, prefiero que cada cosa tenga su lugar. Con Todo.txt me veía obligado a abrir la aplicación para recordarme qué hacer, mientras que con el sistema que os presento hoy puedo configurar un recordatorio que me aparecerá en todos los dispositivos y que me recordará lo más importante.

Para el ordenador no hay más que decir: tanto Thunderbird como Korganizer tienen soporte para tareas a través de CalDAV, pero en el móvil no había encontrado nada. Hasta que di con Mirakel, la aplicación que ofrece la versión modificada de DAVdroid que os recomendé instalar.

Mirakel combina la potencia de las tareas de CalDAV con la facilidad de uso de otras aplicaciones. Para añadir una tarea no tenemos más que escribir su nombre, y una vez añadida podemos configurar la fecha de vencimiento y recordatorios, la prioridad, y una nota de texto. También podemos adjuntar una foto o una nota de audio, que no se sincronizará entre dispositivos pero nos puede venir muy bien. También permite organizar las tareas por categorías y etiquetas.

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Notas

Es el punto más débil. He buscado y rebuscado formas de sincronizar notas de un modo sencillo pero a la vez potente, basado a ser posible en texto plano con algún sistema de marcado tipo Markdown, y no he encontrado una solución realmente multiplataforma. Antes de pasar a ver el método que estoy usando ahora mismo, que no es ni mucho menos perfecto, os voy a hablar de otras opciones.

  • La opción que roza la perfección es una aplicación de la que Daniel ha hablado varias veces en este espacio, Evernote, de sobras conocida por muchos. Pero para mí tiene un problema grande: no dispone de aplicación para GNU/Linux. Hay una aplicación de escritorio no oficial, NixNote, pero la siguiente versión aún es beta y no parece funcionar muy bien, y la anterior usa Java, por lo que resulta pesada y tiene una integración nula.
  • Otra opción, también basada en un servicio externo, es Simplenote, Hay un programa para GNU/Linux llamado nvPY y tiene aplicaciones para el móvil, pero su nombre no viene por nada: las notas no ofrecen ningún tipo de formato, y personalmente me gusta contar con algunas opciones aunque sean básicas.
  • OwnCloud, por su parte, tiene una aplicación de Notas, que recientemente ha añadido soporte para Markdown (del que también os he hablado ya), y han lanzado una aplicación dedicada para Android. Pero ninguna de las dos permite adjuntar archivos, capturar fragmentos de la web, enviar enlaces (prefiero tener mi lista de enlaces en una nota antes que en servicios dedicados) o categorizar de algún modo las notas. He visto en su GitHub que están buscando soluciones para algunos de estos puntos, por lo que es una opción muy a tener en cuenta para el futuro.

Así que, hasta que NixNote2 llegue a su versión final y pueda probarla en serio, o hasta que las notas de OwnCloud satisfagan mejor mis necesidades, he optado por una opción algo peculiar basada en un software llamado Zim, disponible para GNU/Linux y Windows.

Zim es un wiki de escritorio, se pueden establecer vínculos entre notas, y dentro de las mismas se puede añadir formato al texto, adjuntar archivos, incrustar imágenes y muchas opciones más (hay un plugin que permite incluso notación musical). Con una extensión de Firefox puedo enviar fragmentos de la web o enlaces a cualquier nota sin mayor esfuerzo.

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Pero no hay versión de Zim para dispositivos móviles, y ese es el gran problema. Zim guarda las notas con una sintaxis de tipo wiki (creo que tiene algunas modificaciones propias para adaptarla al programa), pero no he encontrado ni una aplicación para Android capaz de leer un archivo con sintaxis wiki, y menos aún algo que reconozca el sistema de organización de notas de Zim, simple pero efectivo. Cuando creas una nota, esta se guardan en texto plano (¿qué hay más estándar que un archivo TXT?), y al añaduir una “subnota”, esta se guarda en una carpeta con ol nombre de la nota madre.

Para poder hacer algo con las notas en el móvil es crucial la opción de OwnCloud de mantener un archivo actualizado, y la razón por la que me sirve por el momento: si quiero editar una nota existente, basta con ir a la carpeta correspondiente, descargarla, decir que se mantenga actualizada y editarla con los nuevos datos. Esto me permite tener las notas guardadas en mi equipo y sincronizadas, puedo acceder a ellas desde el móvil y editarlas, pero no dispongo de la facilidad de una aplicación que permita adjuntar fotos o enviar cualquier web o archivo desde otras aplicaciones. Dado que mi equipo de trabajo principal es el ordenador y allí sí cuenta con Zim completo, de momento me sirve, pero no es una opción óptima ni muchísimo memos.

Conclusión

Dar con todo esto lleva su tiempo, y así escrito parece una tarea enorme pero, como todo, una vez se conocen los métodos, configurar todo esto y usarlo en el día a día no lleva más esfuerzo que usar los contactos o el calendario de Google o Dropbox (vale, sí, el tema de las notas está en beta, pero ya llegará OwnCloud Notes) Software libre, estándares abiertos y comodidad al servicio del usuario sin tener que sacrificar en privacidad ya que, si yo quisiera, podría montar un OwnCloud en un equipo de casa, como una Raspeberry Pi, y ni siquiera tendría que confiar en una empresa externa.

Espero que esta entrada os haya sido de utilidad, y si no, pues ya conocéis otro método de organización, que nunca está de más. O al menos que hayáis sonreído con las dos últimas capturas de pantalla.

Consideraciones antes de lanzarse a usar GNU/Linux


Pongámonos en alguna de estas situaciones: tienes un ordenador muy antiguo con el que no sabes qué hacer, estás descontento con tu sistema operativo por cualquier cuestión, tienes curiosidad por cambiar o has oído hablar sobre algo llamado Linux y te pica el gusanillo por probarlo. En esta entrada voy a hablar de algunas cuestiones, desde un punto de vista personal, que quizá te ayuden a decidirte para probar (o no) este maravilloso sistema operativo.

Antes de nada, permitidme ciertos preliminares. En primer lugar, voy a llamarlo «GNU/Linux» porque es su nombre real (la unión de las herramientas y el núcleo). Dado que yo escribo y vosotros me leéis, no hay mayor problema en escribir o leer cuatro caracteres más. En segundo lugar, no voy a entrar en cuestiones filosóficas asociadas al uso del sistema: aunque son muy importantes y pueden determinar la decisión de usarlo o no, nos centraremos en cuestiones meramente prácticas.

Primero, desmontemos tópicos. Los usuarios de GNU/Linux venimos leyendo las mismas falacias desde hace 20 años, y no es lógico que en 20 años de desarrollo la situación no haya cambiado ni un poquito. He seleccionado dos de los más comunes en el tema que nos ocupa, para no extender este apartado más de lo debido.

«Es muy difícil / Se usa mucho la terminal». Falso. Distribuciones orientadas al usuario final (la mayoría hoy en día) han disminuido tanto el uso de la línea de comandos que puede ser inexistente. La razón por la que se sigue usando es porque resulta mucho más cómodo introducir un comando para ciertas acciones en lugar de andar entre menús, o recomendar a un novato escribir una línea en lugar de indicarle dónde debe ir, para poder ayudarlo de un modo mucho más eficiente. Quizá la terminal está mucho más presente en GNU/Linux que en otros sistemas, en tutoriales en la red y en el uso de ciertos usuarios, pero eso no quiere decir que sea imprescindible usarla.

«Es feo / No se cuida el diseño». Falso. En primer lugar, sí hay distribuciones que cuidan el diseño, como ElementaryOS o Chakra. En segundo lugar, si algo define a GNU/Linux es la variedad y la capacidad para personalizar el escritorio. ¿No te gusta el aspecto que trae por defecto tu distribución? Basta por buscar un minuto para encontrar temas para cualquier elemento de tu escritorio, en dos minutos puede estar irreconocible.

¿Tenemos esto claro? Cualquier distribución GNU/Linux orientada al usuario final será muy fácil de usar, y si todo va bien durante la instalación, no tendremos que introducir un solo comando en nuestra vida, si así lo deseamos. Si la respuesta es positiva, pasemos al siguiente apartado.

¿Cuándo no usar GNU/Linux? No pretendo convencer a nadie de que el sistema del ñu y el pingüino sea el SO perfecto para todo el mundo: puede haber ciertas circunstancias que impidan (en parte o completamente) la adopción de un sistema operativo como éste.

Si usas mucho unas herramientas específicas. Posiblemente en GNU/Linux haya alternativas igual de válidas o incluso mejores, pero si te has acostumbrado a una herramienta en concreto, de la que depende buena parte de tu actividad, quizá sea más recomendable quedarte tal y como estás. Por ejemplo, si usas mucho Office quizá puedas usar OpenOffice; si usas Photoshop, quizá puedas usar GIMP (no se me tiren al cuello: hay quien trabaja en diseño gráfico únicamente con software libre), pero si la curva de aprendizaje es demasiado alta o no te merece la pena el esfuerzo que supone cambiar (diferentes formatos, opciones en otros lugares, etc.), mejor quédate como estás. Porque en muchas ocasiones, cuando un usuario no encuentra su herramienta en GNU/Linux, o no le gusta la alternativa, responsabiliza al sistema, y posiblemente es él quien en primer lugar no tendría que haberse movido, si ya estaba bien.

Si no tienes tiempo ni/o ganas para aprender. Introducir cualquier cambio en nuestra vida, no sólo en el ámbito informático, requiere tiempo y ganas para adaptarse a él. GNU/Linux puede ser parecido a lo que venías usando, pero a la vez totalmente diferente en muchos aspectos, por lo tanto necesitarás tiempo y ganas para aprender, sobre todo si quieres introducirte un poco en su variedad. Como mínimo, tienes que aprender a instalarlo, que posiblemente es algo que no hayas hecho con tu SO actual si venía con el equipo. Nuevo escritorio, nuevos programas, nuevas formas de hacer las cosas… son muchos los cambios, pequeños y grandes, que debes estar dispuesto a afrontar. Si ya te da pereza sólo al leer esto, mejor ni lo intentes.

Sin embargo, si no hay nada que te frene, tienes ganas de aprender y te encuentras en alguna de las situaciones iniciales, no lo dudes y lánzate. Entrarás en un mundo apasionante en el que, si quieres, aprenderás muchísimo y conocerás a gente muy interesante que estará dispuesta a ayudarte si tienes algún problema o pregunta (aunque, no lo olvides, Google es tu mejor amigo en primer lugar).

Las distribuciones que te recomiendo para empezar son OpenSuse, que dispone de herramientas para configurar el mínimo detalle del sistema; Ubuntu o alguna de sus derivadas (que traen otro entorno de escritorio), por la popularidad que han ganado (te resultará muy fácil encontrar información y programas para ellas) o Linux Mint (prima de Ubuntu, también del estilo instala-y-disfruta, que quizá pueda gustarte más). Si lo que quieres es dar vida a un viejo ordenador, prueba con Lubuntu, que mezcla la facilidad de Ubuntu con el entorno ligero LXDE, o cualquier otra distribución con dicho entorno.

En varias ocasiones he mencionado la variedad. En GNU/Linux hay mucha variedad, tanto en distribuciones como en entornos de escritorio como en programas para cumplir la misma función. Pero si eres nuevo en este mundillo no debes agobiarte por ello: precisamente ahí está una de las mayores fortalezas. Tómatelo con calma: si una distribución te va bien, acostúmbrate a su uso, desentráñala, ya habrá tiempo para complicarte si quieres; si no, no tienes por qué moverte del escritorio y los programas que trae tu distribución. Si no te funciona bien o no te sientes cómodo, hay mucho donde probar.

Una de las principales ventajas de GNU/Linux es que la mayoría de distribucioens se pueden probar antes de instalar (los denominados LiveCD, que no tienen por qué ser CDs, también puedes copiarlos en un pendrive si tu equipo permite su ejecución). Puedes probar cualquier cosa del sistema y configurar cualquier periférico, de ese modo te aseguras de que funcionará una vez instalado el sistema. Si no eres capaz de hacerlo funcinonar en modo Live seguramente puedas una vez instalado, no te frustres por ello. Ten en cuenta que la distribución no fue creada específicamente para funcionar con tu ordenador: la combinación de tus componentes es una entre millones posibles, y por desgracia muchos fabricantes no ponen las cosas fáciles a los desarrolladores.

Espero que esta entrada haya servido para desmontar algunos tópicos y aclarar algunas ideas sobre el uso de GNU/Linux. Como usuario que lleva ya un tiempo disfrutando de él, he leído muchas veces alegatos de personas descontentas o que cambian de sistema por razones que se mencionan aquí. Así que, como consejo final, si usas otro sistema operativo y GNU/Linux no te gusta o ya no lo usas, no lo descalifiques por ello. No te ha servido a ti, no se ha ajustado a tus necesidades o ya no te sientes a gusto, pero eso no es motivo para desacreditar el trabajo que millones de desarrolladores realizan de manera altruista, que sí sirve a muchísimos otros usuarios. Por supuesto, todo el mundo es libre de exponer sus razones de por qué algo no le gusta, pero por favor, medita antes qué vas a decir si se puede resumir en «GNU/Linux no es para mí, nunca o en este momento».