Servicios de pago


En internet hay, fundamentalmente, dos modelos de negocio: un servicio gratuito en el que la empresa suele ganar dinero a través de tus datos, y el modelo tradicional de vender ese servicio. Desde que tengo la oportunidad he decidido pagar por algunos servicios puntuales de los segundos para evitar que mis datos se muevan de aquí para allá más de la cuenta. Estos servicios por los que pago son los siguientes:

Fastmail

El email es una cosa muy delicada para confiársela a cualquiera. Junto con la mensajería instantánea, es donde transcurre lo más importante de nuestra vida digital, porque es lo que está más en contacto con el MundoReal©.

Yo he pasado por varios servicios, todos gratuitos. El primero y de cajón: Gmail. Mucha capacidad (cuánto agradecí los 10MB de archivos adjuntos allá por 2006, cuando no había servicios de sincronización de archivos). Luego Google empezó con su megalomanía y cada vez me sentía menos cómodo. También pasé por GMX (me cerraron la cuenta sin venir a qué y muchos mensajes eran marcados como SPAM), y por último, por Autistici (un grupo de activistas italianos).

Por eso decidí emplear un servicio de pago dedicado exclusivamente al email. Así tendría la tranquilidad de que nadie metería la nariz (en un servicio de pago, al menos, puedo amenazar con dejar de pagar), por lo que sería un cliente y no el producto. Por recomendaciones me decidí por FastMail.

Es un servicio con una larga trayectoria, estable y fiable, con un webmail bastante sencillo y que permite sincronización con IMAP (fundamental). Tengo contratados 15GB, más que suficientes, y ofrece herramientas de importación de los otros servicios. No ofrece etiquetas como Gmail, pero yo me apaño con las tradicionales carpetas.

OwnDrive

Es una instalación de OwnCloud, un software que se puede instalar en cualquier servidor y que permite diferentes funciones. La básica y fundamental es la sincronización de archivos al estilo Dropbox, pero también ofrece sincronización de contactos, calendarios y tareas (las que más uso), edición de documentos (adiós Drive si no es colaborativo), visualización de imágenes y PDFs, reproducción de música mediante Ampache, lector RSS, notas, acceso a la carpeta de otros servicios y un largo etcétera.

Ciertamente no es tan barato como las opciones centralizadas como Dropbox (tienen precios difícilmente superables), pero dado que no ofrecen únicamente la sincronización de archivos, yo lo pago la mar de a gusto. Antes estuve en una opción más barata pero carecía de opciones fundamentales por la que volví a este, que estuve usando durante mucho tiempo en su versión gratuita con 1GB de capacidad. Es una tranquilidad saber que en cualquier momento puedo coger mis datos e instalarlo en un servidor de mi elección o en un aparato en casa.

InoReader

El lector RSS del cual ya os hablé largo y tendido hace un tiempo, el cual ha empezado a usar incluso Daniel hace bien poco. Las funciones sociales y sus muchísimas características hacen que merezca la pena (y mucho) el precio que cuesta una cuenta Profesional.

Pinboard

Lo reconozco: tengo síndrome de Diógenes digital. Me encuentro mil enlaces por internet que me gustan, y de esos mil guardo quinientos “por si acaso”. La cuestión es que esos enlaces “por si acaso” al final (aunque sea después de años) me sirven de una u otra forma (por ser útiles o por pura nostalgia).

En su momento usé Delicious, pero sus constantes cambios de dueño y de interfaz (cada vez menos usable), sumado a una buena cantidad de comentarios positivas de este servicio, me hicieron decantarme por el espartano Pinboard. Nada de diseños dospuntocero maravillosos: enlaces, etiquetas y una caja de búsqueda, más que suficiente.

Como otros servicios similares permite ver enlaces de otros usuarios, suscribirse a ellos y demás, pero la única utilidad que yo le doy es la de baúl de enlaces. Aquí acaban los enlaces que no leí tras marcarlos como favoritos en InoReader. Vale $11 al año (hasta hace poco era un pago único, pero llegué tarde).

¿Evernote?

Convencido por Daniel he empezado a usar Evernote y lo cierto es que me resulta bastante útil. Además, no he visto nunca que tenga problemas de privacidad: su única pega es no ser libre. De momento estoy con la cuenta gratuita, pero si en algún momento me quedo sin espacio o echo de menos las opciones que ofrece una cuenta premium, es un servicio que me plantearía muy seriamente pagar.

¿Cuáles pagas tú?

Es un truco muy viejo y burdo para empezar un debate en los comentarios, pero oye, si cuela… deja en los comentarios qué servicios consideras que merecen tanto la pena como para rascarse el bolsillo por ellos.

Conociendo Evernote, la importancia de las etiquetas


Continuo hablando sobre Evernote, he estado un par de semanas sin escribir sobre este gran servicio, pero por fin vuelvo a él.

Hoy voy a hablar del último gran tema “básico” antes de ponerme a hablar sobre como utilizarlo, consejos y trucos de él.  Lo que hoy toca es, sin lugar a dudas para mí, la parte más importante de Evernote, sin la que éste servicio sería un caos y, me temo, una de las cosas menos utilizadas.  Me refiero, por supuesto, a las etiquetas.
Como ya comenté en los primeros artículos Evernote “tan solo” dispone de libretas, notas y etiquetas.  Con estas tres herramientas básicas debemos organizar todos los documentos o notas que creemos, es cierto que también tiene el mapa para localizar la notas creadas en determinadas ubicaciones, pero eso de momento no lo tengo en cuenta porque su utilidad se restringe a casos muy puntuales.
Las etiquetas son un arma muy útil, pero la gente suele equivocarse a la hora de utilizarlas y, en lugar de ser de ayuda, son un estorbo que no sirven para nada en el mejor de los casos, en el peor se convierten en un enemigo a la hora de encontrar lo que buscamos.
Cuando vayamos a empezar a utilizar las etiquetas para clasificar nuestros documentos sería una buena idea sentarnos a pensar cuales vamos a necesitar.  Es muy común al empezar a utilizarlas añadir un montón a cada nota, e incluso en cambiándolas en cada nueva nota que creemos.  Luego no recordamos cuales empezamos a utilizar y no conseguimos encontrar nada.
Como ya estamos utilizando Evernote sería una buena idea crearnos una nota llamada “Etiquetas” y ahí ir escribiendo las etiquetas que vamos creando y una pequeña descripción de para que lo utilizamos.
Ahora voy a poneros unos ejemplos de uso para que entendáis un poco el funcionamiento y veáis unas ideas de uso.
El primer uso que comencé a darle a diario a Evernote fue para conservar los tíquets de compra.  Estaba harto de ir guardando los tíquets de las compras que usaba, luego nunca los encontraba y, además, a los pocos meses si lo encontraba se había borrado la tinta y no me servía de nada.
Por ello me creé una libreta llamada “Recibos” y cuando compraba algo le hacía una foto al tíquet, escribía como nombre de la nota lo que había comprado.  Al principio no pasaba nada, pero luego eso comenzó a crecer y me di cuenta de que necesitaba un filtro, ese eran las etiquetas.
Aquí es cuando cada uno tiene que decidir, yo utilicé como etiquetas los nombres de las tiendas donde compro, a fin de cuentas no son tantas.   Pero podéis decidir utilizar como etiqueta el concepto de lo que compráis, “comida”, “ropa”, “electrodomésticos”…. ahí ya cada uno a su elección.
Otra cosa muy común son las facturas, que no son pocas.  Aquí podemos incluir los teléfonos, agua, luz, gimnasio, garaje….  Seguro que no necesitáis sugerencias para eso ;-P
El funcionamiento es el mismo, creamos una libreta llamada “Recibos” y guardamos en Evernote el documento PDF, podemos crear varias etiquetas para diferenciar entre unas y otras, pueden ser “casa”, “personales”, “coche”…
Yo también lo utilizo mucho a la hora de preparar los artículos del blog, tengo varias etiquetas.  La primera que creé fue #ideaarticulo donde voy escribiendo en pocas líneas un artículo que quiero escribir, guardo un enlace sobre una noticia que me parece interesante o comienzo un relato.
Luego con más calma las repaso y borro muchas de ellas, pero algunas me gustan y comienzo a escribirlas.
Cuando empiezo a escribir un artículo tengo otra etiqueta, se trata de #articulopararevisar que significa varias cosas.  En primer lugar que ese artículo no está terminado, o que ya está terminado pero tengo que leerlo una última vez antes de publicarlo.
Cuando ya he terminado de escribirlo y considero que ya está listo para ser publicado tengo la última etiqueta, evidentemente se trata de #articuloparapublicar.  Cuando llego a casa, o si tengo prisa desde el propio móvil copio el artículo, lo pego en WordPress y lo programo para que se publique cuando quiera, entonces ya borro el artículo de Evernote y me olvido de él.
Hay gente que quiere conservar todos los artículos, yo no soy de ellos, pero podría crear una cuarta etiqueta llamada #artículopublicado y ahí se almacenarían todos.
Como veis son muy útiles, pero hay que tener cuidado a la hora de utilizarlas porque pueden tener el efecto contrario al deseado, olvidar para que utilizamos cada una y no encontrar nada.
Espero que os sirva de orientación estos consejos y recordad, si os gusta Evernote y queréis probar el servicio Premium gratis durante un mes, podéis hacerlo creando una cuenta desde este enlace.

Comenzando con Evernote, uso básico de libretas y notas


Vamos a ponernos ya serios con Evernote, ya tenemos claro en que consiste y que podemos encontrar entre sus herramientas, vamos ahora a ponernos ya en material y empecemos a conocer más a fondo que son cada una de ellas y que podemos hacer

Antes de continuar os recuerdo que si aún no tenéis cuenta, o si queréis creados una nueva para probar os pido que lo hagáis siguiendo este enlace que os dará un mes de la cuenta Premium gratis y a mí unos puntos.
Como ya expliqué en un artículo anterior podríamos decir que Evernote se divide en unas pocas herramientas con las que trabajar, lo cual es bueno para no sentirnos perdidos cuando empecemos a trabajar con él.
Para comenzar a utilizar este gran servicio debemos tener claro para que sirven las dos principales herramientas, las “libretas” y las “notas”, algo tan simple como esas dos opciones nos van a dar una variedad increíble para organizarnos.
Las libretas como tal no son nada más que un “conjunto” de notas.  Debemos utilizarlas para saber definir claramente lo que es un “proyecto” o una “tarea” para la que debamos recopilar mucha información.  Las libretas deben servirnos para saber englobar una tarea más amplia.
Esto se puede ver muy sencillo con ejemplos tanto cotidianos como laborales, en el día a día algo que todos tenemos son las “Compras”, podemos pensar que para las compras con una simple nota en la que ir apuntando lo que tenemos que comprar es más que suficiente, pero si lo pensamos detenidamente es muy sencillo diversificarlo y, con ello, conseguir una visión mucho más clara y amplia de lo que necesitamos.
En este caso crearemos una libreta a la que podemos llamar “Compras”, una vez creada podemos crear todas las notas que queramos dentro de ella, las notas pueden ser por géneros, tiendas o como prefiramos.
Continuando con el ejemplo de la libreta “Compras” creo que es una forma muy sencilla de ver lo que estoy diciendo.  Dentro de ella podemos crear una nota llamada “Supermercado” y apuntar en ella todo lo que compremos en él, si tenemos hijos y necesitamos comprarles material escolar, libros, ropa o lo que sea creo que es mejor tener una nota dedicada en exclusiva para ello y tenerlo ahí todo junto.
Aquí por supuesto cada uno sabe lo que necesita y que cosas son las que más suele comprar, depende mucho de las aficiones que tenga, de su trabajo, familia… Los que somos aficionados a la tecnología nos va de perlas una nota donde apuntemos todos los programas que instalamos en nuestros equipos, las App que hemos comprado o los números de serie que tenemos de cada uno de ellos
Un estudiante que esté preparando un proyecto le sería muy sencillo crear una libreta con el nombre del trabajo y en ella ir creando notas para guardar las fotografías en una, bibliografía en otra, comentarios personales y una nota para cada parte del trabajo que esté preparando.  De este modo le resultará muy sencillo revisar cada parte por separado y, una vez terminado, tan solo deberá copiar-pegar y ya estaría terminado.
Si escribimos en un blog también es sencillo, en una carpeta creamos las “ideas para artículos” que tenemos y ahí vamos recopilando los enlaces de las noticias o comenzamos a escribir los primeros párrafos del artículo para concluirlo cuando tengamos más tiempo
Estos simples consejos son para comenzar y saber la idea sobre la que yo utilizo este servicio.  Esto por supuesto es lo más básico, pero también la piedra angular del servicio.  A esto luego le añadiremos etiquetas, recordatorios, diferentes tipos de notas…. y veremos como poco a poco vamos conociendo este servicio sin abrumarnos por un exceso de información y de manera sencilla 😉

¿Cómo funciona Evernote?


El mayor problema que se tiene cuando se comienza a utilizar un programa tan grande como es Evernote es no tener claro para que utilizarlo y, menos aún, como utilizarlo.

Yo creé mi cuenta de Evernote hace más de dos años.  Oía hablar de ella en todas partes, todo el mundo decía que lo usaba y que le resultaba imprescindible. Así que me creé una cuenta gratuita, lo instalé en mi Mac, iPhone e iPad, y ahí se quedó me parecía una aplicación de notas que se sincronizaba eso sí y poco más.  Aunque para ser sincero debo admitir que no se parecía en nada ese servicio a la maravilla que tenemos hoy en día.
evernote
Como ya os comenté, al iniciar esta serie de artículos pensé quiero ir poco a poco con estos artículos para no llenaros la cabeza de conceptos, ideas y palabras raras y que salgáis corriendo.  Cada semana tendréis una nueva entrada e iremos avanzando lento pero seguro  hasta llegar a controlar perfectamente este gran servicio y utilizarlo para lo que vosotros necesitéis, no para lo que los bloggers os digamos 🙂
Hoy voy a explicaros la idea en la que se basa Evernote y las tres cosas, literalmente, que nosotros necesitamos para desenvolvernos con este servicio.  Lo único que necesitamos saber es que vamos a trabajar con: Notas, Libretas y Etiquetas.  También está el Atlas, pero eso lo trataré en exclusiva en un episodio, hoy poco voy a hablar de él.
Puede parecer muy poco, incluso no tener claro que diferencia hay entre una y otra cosa o que es una tontería y que no sirve para nada.  Pero yo puedo deciros que ahora es Evernote el centro de mi día a día y me ha ayudado a abandonar varias App que llevaba utilizando desde hacía años en mi iPhone y Mac.  Incluso la App de GTD, aunque eso lo dejo para dentro de unos cuantos artículos que es muy teórico y primero hay que conocer el programa.
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Las libretas nos sirven para definir conceptos, proyectos, o algo que nos interese y que necesitemos desarrollar.  No debemos quedarnos con la limitación que puede parecernos la palabra “libreta” tal vez en Evernote deberían cambiarle el nombre y llamarla “carpeta” para que de una sensación más amplia.  Aunque lo que sinceramente creo es que Evernote debería añadir una nueva opción, que fuese la de “carpeta”, donde podamos englobar varias libretas y éstas continúen agrupando las notas, aunque de esto ya hablaré en más profundidad y más adelante je,je.
Yo utilizo las libretas para muchas cosas, como ya he dicho podríamos decir que son donde vamos a agrupar muchas notas relacionadas con un mismo tema.
Una libreta muy común es la de “recetas” donde iremos creando una nota para cada receta que añadamos.  Otra opción es “vacaciones” donde podemos ir creando una nota para cada destino que tengamos en mente añadiendo información sobre ellos.  Una vez tengamos claro el destino podemos llenarlo con notas sobre los diferentes sitios donde pensemos alojarnos, sitios que queramos visitar, añadir los billetes de avión.
Incluso para las compras, podemos crear una libreta llamada “compras” y ahí crear notas para diferenciar compras de ropa, comida, libros o música, deporte.
Como veis las libretas sirven para agrupar notas y es lo primero que debemos aprender a manejar, sirven para tener ordenadas de cierta forma las notas, aunque no es la única ni mucho menos, pero vayamos paso a paso.
Las notas son con lo que más vamos a trabajar, de hecho sin notas no podemos hacer nada en absoluto y aprender a ordenarlas adecuadamente va a ser lo que más nos va a costar, pero a esto le dedicaré seguramente varios artículos.
Podemos crear una nota rápida, una nota que se creará con solo tocar un botón y se guardará por defecto en la libreta que nosotros hayamos definido como principal.  Por ello, yo recomiendo crear una libreta cajón desastre y que entre todo ahí, luego cuando tengamos tiempo nosotros iremos revisándolas y moviéndolas a la carpeta que creamos conveniente.
Al crear la nota Evernote le asignará un nombre automático que será la ubicación en la que nos encontremos, de esto hablaré en otro artículo.  Por lo tanto no tenemos que preocuparnos de ponerle un título y el cursor ya está colocado por defecto en el cuerpo de la nota, para que tan solo nos preocupemos de escribir.
Podemos escribir texto normal, insertar el formato para crear listas, casillas de verificación para asignarnos unas tareas e ir marcando cuando las vayamos cumpliendo, imágenes, notas de audio y, por supuesto, enlaces.
Las notas podemos organizarlas a un nivel superior por libretas, que es donde estarán englobadas, pero les podemos añadir etiquetas, que es una herramienta maravillosa.
Las etiquetas son un arma de doble filo y debemos pensar mucho cuales vamos a utilizar.  Si no estáis acostumbrados a utilizarlas os recomiendo que creéis una nota en la que escribáis las etiquetas que estáis utilizando y os expliquéis a vosotros mismos en un par de frases para que utilizáis cada una de ellas, de esta forma tendríais un control sobre todas las etiquetas que tenéis creadas y os ayudará a no duplicar funciones con varias etiquetas.
Su función es la de ser una búsqueda rápida de algo, de esta forma aunque tengáis notas en distintas libretas podéis tenerlas cerca mediante una etiqueta.  Por eso mismo debéis ser cuidadosos con no tener muchas y os sirvan para perreros en lugar de para encontrar lo que buscáis.
No solo nos sirven para buscar algo a nivel global dentro de Evernote, sino también para poder dividir la información que tengamos dentro de una libreta.
Continuando con los ejemplos anteriores de las recetas de cocina y los viajes es muy fácil entender.  Si tenemos una libreta llamada “recetas” las etiquetas nos servirían para diferenciar entre lo que son recetas de “sopas”, “pasta” “tartas” “cenas especiales” “batidos”.  Si tan solo tuviésemos una libreta y luego ahí metidas todas las recetas sería un horror encontrarlas.
Al igual con el viaje, podríamos crear etiquetas para buscar de forma rápida “restaurantes”, “museos” “excursiones”, “monumentos”.
Por supuesto, esto es simplemente es un esbozo rápido de las partes fundamentales que componen Evernote, la próxima semana iremos profundizando  en cada una de ellas y os iré contando como utilizo yo Evernote para ver si os da alguna idea de como os puede ser útil a vosotros.

 

Las cosas claras ¿qué es Evernote?


Continuo hablando de Evernote, un gran servicio que estoy descubriendo poco a poco.  La semana pasada os expliqué la forma en la que me obligué a comenzar a usarlo, de casualidad y para una necesidad muy real, almacenar los tickets de compra, manuales o similares documentos que solo alguna vez pueden venirnos bien pero nunca sabemos donde guardar… y menos aún luego donde buscar.

Así que hoy voy a hablar sobre que es Evernote y para que puede ayudarnos y qué es lo que no es Evernote, aunque es complicado porque el Evernote que tenemos hoy en día no se parece en nada al que yo comencé a utilizar hace años.

Como voy a ir poco a poco con estos tutoriales las explicaciones también van a ir poco a poco, aunque quisiese explicaros todo de golpe tan solo serviría para liaros, confundiros y que no quisierais seguir leyendo.

Como primer esbozo tan solo debéis saber que Evernote es, mas que una carpeta, un enorme archivador que tenemos guardada en internet.  En ella podemos almacenar documentos, fotos, manuales, notas….

archivador

A este archivador que tenemos guardado en internet podemos acceder desde cualquier ordenador que tenga conexión a internet, nuestros teléfonos o tabletas.  Lo que tiene en común con todos los archivadores es que, al comprarlo, está vacío y nadie puede enseñarnos que debemos guardar en él, eso depende solo de nosotros.

Por supuesto, su mayor ventaja es tenerlo en nuestro teléfono o tablet y poder crear anotaciones rápidas en cualquier lugar, escribir o hacer un pequeño dibujo de una idea, ponernos alarmas o recordatorios en ellos para recibir un aviso a una determinada hora o al llegar a un determinado lugar….

A esto le sumamos la cámara fotográfica, poder hacer una foto a un documento, ticket, lugar o cualquier cosa que nos llame la atención.  Tomamos la fotografía y la subimos directamente a Evernote, o la metemos en un documento y escribimos un par de líneas descriptivas para, cuando tengamos tiempo, volvamos a ella y continuemos trabajando, bien en Evernote o en otro programa más apropiado para ello.

evernote

Si queremos empezar a introducirnos en el mundo de la productividad personal, o el sistema GTD también puede servirnos.

Podemos crear distintas libretas y en ellas ir añadiendo listas, casillas de verificación y, por supuesto, los documentos o notas que queramos.  Es una herramienta muy versátil y puede servirnos para casi cualquier cosa que queramos.

Si nos sirve para todas estas cosas, ¿para qué no nos sirve Evernote?  Muy sencillo, no es un procesador de texto.  Conozco a mucha gente que quería utilizar Evernote como si se tratase de un Word y no es posible.

Es cierto que podemos comenzar a escribir en Evernote un artículo o lo que nos de la gana, y al llegar a casa continuarlo, pero no es cómodo, no está pensado para ello y por lo tanto cualquier procesador de textos específico nos servirá de una forma mucho más eficiente.

Como digo Evernote es gratuito, pero ofrece una serie de características de pago que os iré contando.  De momento si queréis probarlas podéis tenerlas gratis durante un mes, para ello tan solo tenéis que registraros en Evernote utilizando este enlace promocional.

https://www.evernote.com/referral/Registration.action?uid=332883&sig=4ee8d9f946bc54672665e79b2c02def5

De todas formas tampoco hay que perder la paciencia, Evernote ha cambiado mucho y está en continua expansión, ahora han estado muy centrados en crear el servicio Evernote Business servicio que veo muy interesante y necesario, la verdad.

Tal vez dentro de un tiempo se centren en implementar el sistema Markdown en su sistema y entonces, sí, sería también un gran editor de texto.

La próxima semana, avanzaremos un paso más con ejemplos prácticos y descripción de algunos de sus menús y funciones más importantes.

Empezando a utilizar Evernote


Seguramente muchos de vosotros habréis oído hablar de Evernote, seguramente incluso la habréis instalado y la habréis utilizado, pero también estoy convencido de que lo habréis dejado olvidado en un rincón de vuestro ordenador o teléfono y no sabréis para  que sirve.

No voy a mentiros, yo soy uno de ellos, y me martirizaba el ser consciente de ese hecho.  Sabía que era muy útil, que me vendría muy bien, pero no tenía claro como podía utilizarla en mi día y por ello me obligué, tal cual suena, a utilizarla.

evernote

Voy a escribir una serie de artículos sobre Evernote en los que os voy a ir explicando como comencé a utilizarla, que fases fueron un éxito y cuales, inevitablemente, un fracaso.

El comienzo es fácil, además fue de casualidad y es, con diferencia, la forma en la que mas uso le doy a diario: para guardar tickets de compra.

Así, estaba harto de no encontrar nunca los tickets de las compras que hacía y, si lo encontraba, que se hubiese borrado la tinta por el tiempo y no sirviese de nada.  También estaba cansado de guardar los recibos de la academia de mi hija, el gimnasio, pago del garaje…j Un montón de papel que estaba cansado de tener metido en una carpeta y, sabía, no servía para nada… Y ahí me vino la solución, Evernote.

Ejecuté Evernote en el móvil, creé una Libreta que llamé “Recibos” y dentro de ella distintas notas: Academia de inglés, Gimnasio, Garaje Corte Inglés…. Y cada vez que compro algo en alguna tienda que merece la pena conservar el ticket, creo una libreta nueva.

Pones el Ticket sobre la mesa, ejecutas Evernote, entras en la libreta que quieras, escribes un par de líneas descriptivas de lo que es ese ticket en cuestión, haces una fotografía y te olvidas.  Ya puedes arrugar el ticket delante del empleado y tirarlo a la basura.

Para agilizar la búsqueda creo alguna etiqueta descriptiva.  Si lo preferimos hay que recordar que podemos añadir la ubicación, aunque se añade automáticamente al hacer la foto y crear la nota, por si preferimos buscar por ubicación, aunque esa opción de búsqueda por ubicación solo la tenemos en la versión de escritorio, no en la de los teléfonos móviles.

Debéis recordar que el ticket es un trozo de papel, es decir, una fotografía de un ticket de compra tiene la misma validez que el propio ticket de compra.  Es más, con los datos que se pueden ver en el ticket los de la tienda tienen datos más que de sobra para buscar esa compra y verificar que es cierto.

Este es el primer uso real que yo comencé a hacer de Evernote, a partir de aquí os iré contando nuevos usos que, para mí, fueron un desastre y otros que me fueron bastante bien.  Tal vez lo que para mí no funcionó, si que lo haga en vuestro caso y viceversa, espero que os resulten útiles.