Salir de la ruta prevista

Yo cambio, el blog cambia… ¿hacia dónde lo voy a dirigir?


Habría este blog pensando en un podcast de tecnología, la idea inicial era sencilla hacer entrevistas, escribir noticias, analizar productos…

Sin embargo pronto me di cuenta que a la tecnología le pasaba lo mismo que en la década de los noventa, tras una explosión descomunal inicial se estancaba y a mí no me interesaba convertirme en una teletienda.

Salir de la ruta prevista

El blog y podcast fueron perdiendo fuerza y yo comencé a buscar algo nuevo que hacer. Tras muchos años había llegado a decidir que iba a abandonar este blog. Sin embargo sin buscarlo, tan solo como una prueba comencé a escribir a diario y me siento muy cómodo haciéndolo.  Además me ha surgido una oportunidad relacionada con la escritura (mi gran pasión desde que tengo memoria) y decidí aprovecharla por lo que el blog va a sufrir un cambio importante.

En el aspecto estético ya le he dado un cambio y si me seguís habréis visto que las temáticas son variadas, alejadas de la idea inicial que tenía. La tecnología no va a desaparecer porque forma parte de mí, sin embargo el enfoque va a ser muy distinto.

Va a ser un blog personal, cualquier tema que a mí me llame la atención o resulte interesante aparecerá en un post en el blog. Sin embargo tras la vorágine inicial en la que me he limitado a escribir por el mero hecho de escribir y coger soltura va a refinarse.

A partir de ahora voy a dedicarle más tiempo a los artículos intentando que cada vez sean mejores, es decir, plasmar lo mejor posible la idea que quiero transmitir evitando los rodeos y frases innecesarias.

Mi intención es centrarme en la escritura, quiero comenzar a publicar novelas en Amazon y es un tema sobre el que he intentando aprender y formarme durante años. He leído todos los libros que he podido sobre técnicas de escritura, creación de personajes, guiones… Y ninguno me ha resultado útil.

Por ello quiero dedicar un par de días a la semana a hablar sobre este proceso desde un punto de vista personal.

Quiero explicar como escribo yo, como pienso a mis personajes, la trama, como la desarrollo, dónde me quedo atascado…

Esto será una evolución porque como es evidente lo que piense hoy no tendrá nada que ver con lo que piense no ya dentro de cuatro años, sino dentro de un año o unos meses.

En base a vuestros comentarios (si alguien lo lee y se anima a comentar) iré buscando nuevos temas o profundizaré más en ellos.

El artículo que publicaba el domingo y en el que explicaba como me había ido la semana con el resto de publicar un artículo a diario ya no tiene sentido tras dos meses haciéndolo, por lo que lo cambiaré para hacer un resumen de la semana a nivel de productividad, de proyectos y como me va escribiendo tanto los artículos como las novelas; porque he decidido que el próximo año pienso cumplir ese objetivo de publicar dos novelas en un año que tengo pendiente desde hace una temporada.

Avisados estáis, yo cambio y por lo tanto mi blog cambia.

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Bandera inglesa

Por fin me apunto a la escuela de idiomas


Supongo que uno de los deseos más habituales en los españoles de cara a afrontar el año nuevo es el típico de «este año aprendo inglés», en mi caso por lo menos así era.

Sin embargo por fin este año me he animado y he decidido apuntarme a la Escuela Oficial de Idiomas. Además la tengo cerca de casa y tiene unos horarios muy buenos.

Bandera inglesa

Voy a comenzar con el nivel más bajo: el A1, no quiero hacer el examen para comenzar en el A2 porque prefiero empezar de cero y asentar bien los conocimientos. Puede que de oido y por léxico me defienda pero a nivel de gramática no recuerdo absolutamente nada y no quiero correr al principio para pasarlo mal durante el curso.

Mi objetivo es llegar como mínimo a superar el grado B1, son cuatro años sin suspender ningún curso, poca broma.

Nunca se me ha dado bien el inglés, cuando mejor lo he dominado fue cuando jugaba online al Everquest y todo lo que me encontraba eran americanos… pero como comprenderéis ahí a la gramática poca importancia se le daba.

Imagen de escuela oficial de idiomas

El motivo principal por el que quiero aprender es porque a la hora de buscar contenido, ya sea técnico, opinión… está todo en inglés, pese a haber mucho contenido en español gracias a los latinoamericanos es un refrito de lo que dicen los medios y youtubers americanos más conocidos, es información de segunda mano con honrosas excepciones por supuesto.

También me gustaría poder entrevistar a gente en inglés, me encantaría volver a tener un podcast de entrevistas y, cuando me vea con el suficiente nivel, atreverme a entrevistar a gente en otro idioma.

De momento ya he hecho lo más importante, apuntarme a la escuela oficial y comenzar. Ahora ya la evolución dependerá en exclusiva de mí y mi fuerza de voluntad. 

Imagino que cada mes os iré haciendo un pequeño resumen de mi peripecia en este aprendizaje.

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Teclado de Apple

No soporto el teclado de Apple


He estado utilizando muchos años el teclado de Apple, no recuerdo cuantos pero como mínimo han sido diez.

Lo curioso es que me encantaba, siempre lo defendí y decía que era muy bueno. No es que lo haya utilizado poco no os penséis. Escribí dos libros con él, infinidad de guiones para las clases que impartí en Etopía, artículos para el blog… No fue un teclado para navegar por internet y redes sociales, le di un uso intenso.

La cuestión es que buscaba algo más y comencé a mirar teclados mecánicos, ya os hablé del Logitech G413 que me trajeron los Reyes Magos las pasadas Navidades.

Llevo utilizándolo menos de un año pero ya me he acostumbrado a él; a la distancia entre teclas, el sentir cuando presiono la tecla, la respuesta, tacto, ergonomía… Y ahora cuando utilizo el teclado de Apple que utiliza mi hija me pongo malo, no lo soporto.

Logitech G413

Es demasiado fino, no notas la distancia entre teclas… no es que tenga poca ergonomía sino que no tiene ninguna ¿cómo es posible que lo haya utilizado tantos años y me pareciese tan bueno?

Supongo que los seres humanos tenemos una capacidad de adaptación muy alta y nos amoldamos a lo que tenemos a nuestra disposición.

Si utilicé tanto tiempo el teclado de Apple y estaba cómodo con él es porque no utilizaba ningún otro. Es ahora, al tener con que compararlo, cuando veo las carencias del otro.

El teclado Logitech es todo lo que podía pedir: ergonomía, resistencia, teclado completo, retroiluminado, teclas programables… Es normal que no me guste ahora el de Apple.

Por supuesto también tiene sus desventajas, que no son poca cosa: grande, pesado, con cable, requiere dos puertos USB para conectarlo…

Teclado de Apple

Pero como ya he comentado en otras entradas si queréis trabajar en serio con el ordenador uno de estos teclados es imprescindible.

Entiendo la decisión de Apple de hacer un teclado minimalista porque aporta muchas ventajas: ocupa un espacio mínimo, muy fino, elegante, sin cables, batería duradera, elegante…

Es un teclado ideal para una persona que utilice el ordenador para buscar información de vez en cuando y consuma contenidos.

En una oficina que se reciba a los clientes e incluso en una recepción es un teclado muy elegante que llama la atención de los clientes y da una nota «cool». Y como ya he dicho se puede utilizar para trabajar, yo lo hice muchos años.

El único motivo por el cual yo busqué un sustituto a ese teclado fue porque necesitaba dos características concretas: que fuese retroiluminado y que tuviese teclas programables.

Muchas personas no necesitarán ninguna de esa característica, así que no le déis muchas vueltas al asunto.

Tampoco voy a decir que me parezca un teclado caro, por supuesto que lo es pero acorde a su calidad de diseño y miniaturización del producto.

El sistema de mariposa utilizado en sus teclas si es motivo para atacar duramente a Apple, son muchos años recibiendo quejas y demostrando los fallos de diseño que tiene y seguían usándolo.

Para ser sincero también debo decir que en todos los años que lo he utilizado no he tenido ningún problema con él.

Seguramente los que tienen problemas son los acostumbrados a utilizar teclados mecánicos y en lugar de escribir lo que hacen es aporrear el teclado, hay que ser consciente de lo que se utiliza y la fuerza requerida para ello, no seamos animales también.

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streaming de video

Blue Ray, compras online… ¿realmente somos dueño de lo qué compramos?


Hace años que descargar contenido está al alcance de cualquiera sin necesidad de tener conocimientos técnicos específicos, incluso visualizarlos desde una web si solo queremos verlo y no conservarlo.

También podemos pagar una cuota mensual asequible para poder hacerlo de forma legal, podría definirse como un «alquiler» de larga duración. No somos dueños del contenido pero mientras paguemos podemos ver todo el catálogo sin limitaciones.

Sigue existiendo la posibilidad de comprar el producto y ser sus propietarios pero ¿somos dueños del contenido o del soporte? Depende de la edad que tengáis os habrá pasado como a mí que hemos comprado muchas veces cosas que a día de hoy, aunque queramos, ya no podemos utilizar.

Compré cintas de música, CD…. Incluso algún vinilo. De todo eso no puedo reproducir nada porque no tengo ningún aparato para ese formato. Por supuesto puedo comprar unidades lectoras de CD que se conectan por USB e incluso siguen vendiendo tocadiscos… pero no me da la gana meter un cacharro para reproducir algo en formato físico pudiendo hacerlo en digital.

Colección BluRay en estantería

Con las películas pasó exactamente igual; todos tuvimos un VHS (incluso un Beta) y después un lector de DVD para las películas. Luego quitamos ese lector de DVD y compramos otro que soportase el formato DivX y con suerte estarán todos en algún trastero olvidados.

En la actualidad podemos seguir comprando películas en DVD, también tenemos el BluRay o podemos comprarlas en formato digital en iTunes, YouTube, Google Play… Usted puede elegir el formato que más le guste.

Por este motivo tengo ahora una duda doble, ¿compramos el producto? Y si lo hacemos, ¿en formato físico o digital?

ejemplo de servicios de streaming de video

Muchos optan por comprar el BluRay, además se pueden adquirir ediciones de coleccionista en otros idiomas a muy buen precio. A fin de cuentas los BluRay disponen de muchos idiomas ¿qué más da comprar una película en Sueco si luego incluye el doblaje y los subtítulos tanto al Español como al Inglés?

Sin embargo ahora vienen los problemas que yo le veo a esto; en primer lugar el espacio. A día de hoy se intenta tener los mínimos muebles posibles e incluso es habitual colgar las televisiones de la pared.

Lejos quedan esos días en que se tenían unas librerías enormes donde se colocaba el televisor y se utilizaban para guardar la vajilla, cubertería, copas y manteles que (en el mejor de los casos) se utilizaban dos días al año. 

¿De verdad queremos comprar un mueble enorme solo para guardar las cajas de los BluRay? La gente que tenía decenas de películas en VHS terminó tirando a la basura todas esas cintas siendo conscientes entonces tanto del dinero tirado a la basura como del espacio que ganaba al deshacerse de ellas; y no os equivoquéis, no hay mucha diferencia entre dos cintas de VHS y tres cajas de BluRay.

Pero el problema no es ya si dispondremos de un lector de BluRay dentro de X años, o si seguirá estando en el catálogo del servicio donde compramos la película para poder verla. Porque no nos llevemos a engaño que compremos una película en iTunes o YouTube no significa que la sigan teniendo dentro de X años; si la productora cancela el acuerdo adiós a la película y no esperemos que nos devuelvan el dinero.

Para mí el problema es la resolución de dicha película. Si vamos a comprar un televisor hoy lo común es que tenga una resolución de 4K, algo ridículo teniendo en cuenta que tan apenas hay contenido en esa resolución, pero siempre van por delante del mercado.

Supongamos que compramos la película en la resolución normal a día de hoy que es 1080  (vamos a llamarlo 1K).

Dentro de ¿diez años? Cambio de televisor, ¿qué resolución tendrá? ¿16K, 24K? Porque al ridículo paso que vamos igual incluso me quedo corto. Ya se están anunciando televisores 8K cuando ni tan siquiera disponemos de la mayor parte del contenido en 4K.

Mi temor es ¿cómo se verá una película en 1K en un televisor 16K? Si cogemos una película en DVD y la ponemos no ya en un televisor 4K sino en uno de 1K deja mucho que desear en cuanto a calidad. El problema de las películas en VHS no es que no podamos reproducirlas, se pueden pasar a formato digital; el problema es que tienen una resolución tan baja que al verlas en un televisor actual tienen una calidad pésima.

Tengo una pequeña colección de películas que he ido cogiendo en oferta en iTunes pero soy consciente de que aunque he pagado por ello no soy su dueño.

Espero vuestras opiniones y sugerencias para este problema.

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Persona con pensamientos diferentes

El precio de no ser como la mayoría


Eres raro ¿o te hacen sentir raro? En primer lugar deberíamos tener claro lo que es ser raro y lo que es ser normal.  Porque no implica nada bueno ni malo tanto una cosa como la otra, pero la sociedad lo utiliza como forma descalificativa.

Ser raro tan solo implica no ser como la mayoría y si me preguntáis mi opinión para mí eso es algo positivo, ser como la mayoría si sería algo malo.

Persona con múltiples pensamientos

Cuando conocemos a alguien siempre salen las típicas conversaciones tan aburridas: fútbol, coches, cerveza, política, programa de televisión, de moda…

Y empiezan tus respuestas: no me gusta el fútbol, no me gustan los coches, no bebo, me da igual la política, no veo la tele… Las miradas se vuelven recelosas, sonrisas nerviosas, murmullos y la pregunta que más gracia me hace de todas: entonces ¿tú que haces?

«¿Tú qué haces?» Ojo a la pregunta que tiene miga ¿no sería más bien al contrario amigo mío? Es decir, quieres decir que si a tu vida le quitan el fútbol, el discutir de política en el bar sin tener ni idea tú ni tu contertulio, beber cerveza, hablar de coches que nunca te vas a comprar y la tele ¿no sabrías que hacer con tu vida?

Me vas a perdonar pero vaya vida más triste ¿no te parece? Yo leo libros (esas cosas que la mayoría nunca han leído por voluntad propia) salgo a pasear, selecciono las películas que quiero ver, escribo, hago el deporte que puedo, pienso proyectos que pueda llevar a cabo, juego…

Te aseguro que entre mis expectativas no están invertir dos horas bebiendo cerveza en un bar discutiendo con la gente sobre política o fútbol. Ni dedicar una noche de mi vida a ver como un grupo de energúmenos discuten entre ellos por la televisión, ni aprender cuantos caballos, cilindros o chorradas tenga el nuevo coche que ha sacado una marca Alemania, Italiana o Japonesa…

Si por no tener esas aficiones soy raro, me parece perfecto, lo soy… Pero me vas a permitir que yo considere que tú no eres normal, sino simple.

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Estatua de una musa

7 semanas publicando un artículo a diario


Siete semanas ya, en total cincuenta días publicando un artículo a diario… Perdonadme que me repita pero llevo cincuenta días consecutivos logrando publicar un artículo a diario, algo que jamás imaginé que lograría, ni tan siquiera cuando decidí comenzar a hacerlo.

Musa Terpsícore

Si soy sincero creo que nunca tomé esta decisión de hacerlo, tan solo lo hice. Vi que tenía programados dos artículos o tres a la semana y que se iban acumulando con lo que algunos se publicarían dentro de un mes y no tenían mucho sentido. Además aún tenía una gran lista de ideas y cada día se me ocurría alguna más así que ¿por qué no publicar a diario? Cuando no pudiese seguir haciéndolo no pasaba nada, a fin de cuentas ya me he pegado meses sin publicar otras veces.

Sin embargo aquí me encuentro, publicando a diario y sin ningún problema. Incluso consigo llevar una ventaja de artículos programados de unos diez días, es decir, podría estar más de una semana sin escribir nada y no se notaría.

Esta ventaja es lo que me permite ir haciendo otros proyectos, reviso borradores de libros que tenía abandonados, intento escribir guiones, leo más… Y sobre todo y más importante, escribo con mucha más fluidez.

Ya no me cuesta decidir lo que voy a escribir, simplemente comienzo y el texto fluye. Claro que luego lo leo y cambio cosas, veo frases que no están bien hilvanadas y párrafos enteros que cambio casi por completo o incluso elimino pero es un mal menor; si fuese necesario podría publicar un artículo sin revisar… he visto artículos de blogs comerciales con faltas bastantes más graves creedme.

Esta aventura de publicar a diario me gusta, me alegro de que haya surgido y me ayude tanto a escribir. 

A ver si por fin puedo cumplir ese objetivo que tengo desde pequeño de conseguir publicar dos libros en un año. Gracias a Amazon ahora eso es pan comido, solo falta el escribirlos pero me da la impresión que ese objetivo lo podré cumplir el próximo año.

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Logo de internet explorer

Tanto nativo digital y no distinguen entre navegador y buscador web


He sido uno de los afortunados aficionados a la tecnología que ha visto la expansión de la «era de la comunicación». De como muy poca gente tenía ordenador en casa (sin conexión a internet siquiera) a que todo el mundo lleve uno en el bolsillo conectado las veinticuatro horas del día a la mayor red de información que la humanidad haya podido soñar.

Sin embargo el conocimiento que tiene la gente es él mismo en aquella época que en esta, nulo.

Logotipo del navegador Internet Explorer

No voy a profundizar en temas técnicos, ni hablar sobre la diferencia de las personas mayores con la de los jóvenes no, para nada.

Con tanta tontería que siempre se ha dicho de: «a los niños de hoy no hay que enseñarles nada porque nacen sabiendo», se desmonta con una simple pregunta ¿qué navegador utilizas?

Una persona mayor te dirá Google y un chaval joven te dirá Google; en este punto se les podrá preguntar «¿te refieres a Chrome?» Y dirán no, no Google, entro en internet y en Google escribo lo que quiera.

Vamos a dejar de lado el tema técnico que tanto nos gusta a los frikis de conexión a internet y demás; que es irrelevante.

La cuestión es que si le dices a un chaval que se instale X navegador muchas veces no saben ni de qué les hablas. Son incapaces de diferenciar entre un navegador, un buscador, internet… Porque les da exactamente igual, lo único que les importa es que pulsan un icono y hacen cosas.

Si una web o servicio no les funciona y les dice: «prueba con este otro navegador», entran en cortocircuito ¿cómo van a utilizar internet sin utilizar internet? Si internet es ese botón de ahí ¿les hablaré de magia negra? ¿brujería?

Me lo tomo a broma porque no queda más remedio, pero realmente me parece muy triste, tantas posibilidades, tanta información… Y todo sigue igual que hace 25 ó 30 años, los amigos informáticos siguen siendo amigos informáticos; la gente no es que no sepa o no tenga acceso a la información es que le da exactamente igual, si pasa algo «llamaré a un amigo que sabe de esto».

Y esto es aplicable a todo, a las contraseñas que utilizan, no saben lo que es un respaldo en la nube, se estropea su teléfono y esperan que hagas un ritual para recuperar esos datos que tan importantes son pero nunca se preocuparon por guardar en otro sitio, sus fotos privadas a saber quien tiene acceso a ellas…

Es triste, no puedo utilizar otro adjetivo.

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