Mis errores en el primer intento de retomar las entrevistas


Como he comentado en alguna ocasión quería retomar el proyecto de las entrevistas centrándome en mi localidad. Ya comencé los preparativos e incluso grabé alguna, lamentablemente por muy bien que quedaba todo sobre el papel es cuando se lleva a la práctica y se comprueba cuando ves realmente si estaba bien planteado.

Todo esto lo voy comentando en Instagram, así que si queréis estar más al día sobre este tema os recomiendo que me sigáis por ahí para estar más al tanto de todo.

El principal problema es el de siempre, mi horario.  Al trabajar por las mañanas me veía obligado a grabar por las tardes o fines de semana; además debía ser más o menos pronto… Es una franja muy ajustada y si hablamos de entrevistar a autónomos ya es de locos.

Aún así se consigue y llegué a grabar alguna, pero aquí apareció el segundo problema.

Kit de grabación de entrevistas

En primer lugar todo el equipo que yo debía transportar, ojo siendo lo mínimo imprescindible y para grabar con el móvil y una réflex serían unos quince kilos. Dos trípodes, uno de ellos de video, focos, baterías, objetivos, grabadora, micrófonos, pilas, enganches, cascos para monitorización… Increíble lo que se necesita para grabar con un mínimo de calidad.

Pero ese es un problema mío tan solo, el problema real se traduce cuando llegas y comienzas a montar todo el equipo; la cara del entrevistado pasa de la sonrisa a convertirse en un poema.

Una vez ven todo montado, con las cámaras, focos y micrófono apuntándole se convierten en cartón: Se traban, no saben hablar, aunque les indiques lo que deben decir utilizan muchas muletillas y deben repetirlo varias veces…

El resultado final es malo, muy malo. Pero no vas a ser tan borde de encima decirle al entrevistado que vaya mierda ha hecho. Se lo agradeces, recoges y te marchas.

Al llegar a casa y comenzar a editar el material te das cuenta de todo lo que debes recortar, que debes crear un guión en el que seas tú mismo el que debas aportar todos los datos haciendo pequeños cortes para incluir una frase (mejor dicho unas palabras) del entrevistado para que el resultado final quede fluido y aporte algo de información relevante.

Es decir, que en lugar de realizar entrevistas lo que hacía era grabar tres o cuatro frases de unas pocas palabras y debía componer yo todo alrededor de eso… Se parecía más a un publireportaje que a una entrevista; y desde luego no es lo que quería hacer.

Pero el proyecto no se abandona, simplemente cambia. Ahora debo mirar cómo lo hago, dónde realizo las entrevistas y buscar a gente que esté más acostumbrada a hablar en público para que el resultado sea lo mejor posible.

Os mantendré informados.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.