Aprendiendo a dormir mejor con el Apple Watch y AutoSleep


Ya he comentado en anteriores ocasiones que utilizo la App AutoSleep para llevar un control de cuanto duermo y que calidad de sueño tengo; de hecho el pdoer hacerlo fue una de las principales razones por las que opté por un Apple Watch cuando se rompió mi pulsómetro Polar y debía comprar otro dispositivo. Dentro de los dispositivos que leen la frecuencia cardíaca en la muñeca el AppleWatch sigue siendo el que más fiabilidad ofrece… Aunque por supuesto para hacer deporte yo sigo utilizando una banda pectoral, aunque de eso hablaré otro día.

Esta función me interesaba porque he tenido muchos problemas de sueño. Comenzó hace muchos años con problemas respiratorios, después exceso de cansancio por el deporte, piernas inquietas… Y eso obviando el hecho de que debo levantarme a las 5:25 de la madrugada para ir a trabajar. Afortunadamente, tras más de cinco años parece que he conseguido solucionar la mayoría de los problemas y, aunque sigo madrugando, descanso mejor. Por supuesto no ha sido todo gracias al Apple Watch, pero si debo admitir que me ha ayudado a localizar problemas, descubrir cuando duermo mejor

y adaptar mi día a día en todo lo que he podido para poder dormir mejor.

AutoSleep

Como vemos AutoSleep funciona con unas esferas que se van rellenando en función de cuantas horas estamos en la cama, cuanto tiempo es de sueño profundo, cuanto de sueño de calidad y la frecuencia cardíaca alcanzada durante el sueño. Personalmente para mí esa es la variable más importante, porque durante muchos años yo tenía unas pulsaciones superiores a 80 durante el sueño, con lo que como imaginaréis descansar no descansaba nada. Y tan solo unos diez minutos de sueño profundo, creedme si os digo que he pasado unos años francamente malos.

Recientemente se actualizó a la versión 6, y ahí es cuando realmente para mi terminó de convertirse en la App perfecta para controlar y comprender como duermo. Con el Apple Watch utilizando la función de “apagar las luces” para indicarle cuando exactamente vamos a intentar dormir para diferenciarlo del rato que podemos estar en la cama pero haciendo cualqueir cosa pero no intentando dormir, unas gráficas más detalladas, una evolución de nuestra frecuencia cardíaca, cuadno nos despertamos durante la noche, a que horas solemos tener los mayores picos de sueño profundo, cuanto tiempo tardamos en alcanzar ese estado de sueño profundo… Una cantidad de datos que, realmente, pueden ayudarnos mucho a comprender nuestro organismo e intentar favorecer ciertos hábitos que nos ayuden a dormir mejor.

Como anécdota comentar que yo un día no cené, llegué tarde a casa, estaba cansado así que solo me duché y me fui directo a la cama. Al día siguietne comprobé que había tardado muy poco en dormirme (habitualmente tardaba casi una hora en dormirme) y aumentó mi sueño profundo muchísimo, nunca llegaba a una hora de sueño profundo y esa vez llegué a la hora y media. Pensando en si sería casualidad decidí no cenar durante una semana a ver que pasaba… Y efectivamente, en menos de quince minutos me duermo y siempre supero la hora de sueño profundo.

Desconozco a que puede deberse, pero oye si no necesito cenar y duermo mejor, pues yo encantado de hacerlo jeje. Por supuesto esto es un ejemplo, un caso aislado. Pero gracias a llevar este control sobre el sueñome di cuenta de esto y he podido adaptar mi día a día para no tener que cenar y así descansar mejor.

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